Los mostacholes son una de mis pastas preferidas. Sin lugar a dudas se repiten en las cocinas ya sea con salsa, crema, pesto o directamente con manteca y queso. Podría comer pasta seca días enteros.
Nuestro país tiene una excelente tradición en este tipo de productos, sobre todo por la calidad del trigo candeal. Permite cocinar y comer sin que la pasta se rompa en el proceso.
Para hacer un plato de mostacholes con hongos y tomate, necesitamos pocas cosas y algunos consejos.
Ingredientes:
(para dos personas)
300 g mostacholes o penne rigate
3 o 4 portobellos o champignones
tomates cherrys (o el que tengas)
manteca c/n
oliva c/n
sal c/n
pimienta c/n
queso rallado c/n
perejil c/n
Procedimiento:
Poner a hervir una olla con agua caliente. Una vez que se generen burbujas grandes agregar sal y luego la pasta. Revolver durante el primer minuto para que no se peguen.
Mientras tanto cortar los portobellos en tiritas y saltearlos fugazmente en una sartén con un poco de manteca (¡que no se sequen ni se pasen de cocción!), retirar y reservar. Cortar unos tomates cherrys en mitades y picar perejil. Reservar.
Una vez que la pasta esté al dente (9 minutos aprox), guardar un poco de líquido de cocción aparte.Retirar, colar y saltear la pasta 30 segundos con ese líquido en la sartén que usamos para los portobellos.
Apagar el fuego y en una fuente mezclar la pasta con manteca y pimienta. Luego agregar los hongos, el tomate, un chorro de oliva, corregir sal, agregar el perejil y luego queso.
¡A disfrutar!


