Salvaje paliza de patovicas contra un pibe hipoacúsico

Fue en Tiket. La víctima perdió los audífonos, valuados en $8 mil.

Gretel Olivares
olivaresg@lmneuquen.com.ar

NEUQUÉN
"Cuando los patovicas me empezaron a pegar, dejé de escuchar", recordó el joven hipoacúsico de 18 años que denuncia haber sido agredido salvajemente en el boliche Tiket, cuando intentaba ayudar a una chica que estaba desvanecida en el piso del baño de hombres. Por la golpiza, perdió los audífonos, valuados en unos 8 mil pesos.
La noche del 20 de enero, Emi (nombre ficticio para preservar la identidad del joven) fue junto con tres amigas a la fiesta de la espuma en el boliche ubicado en el Bajo, en Avenida Olascoaga y Purmamarca.
La noche fue divertida hasta cerca de las 6, cuando Emi fue al baño de hombres. "Fui al baño y cuando levanté la vista y miré por el espejo vi a una chica de mi edad, morocha, con una remera blanca, que estaba descompensada sentada en el suelo. Todos la pasaban por arriba y nadie hacía nada", contó Emi a LM Neuquén con cierta dificultad por su cuadro de hipoacusia.
El joven asegura que decidió ayudarla y se acercó a ver qué le pasaba, cuando en ese momento cuatro patovicas del boliche –tres hombres y una mujer- lo sacaron para atrás y le comenzaron a pegar bajo la acusación de "sos un violín". "Me sacaron para afuera y me empezaron a golpear. No me dejaban explicarles, no me escuchaban y yo no pude escuchar más nada cuando recibí el primer golpe", aseguró Emi, quien mostró el carnet de discapacidad que siempre lleva consigo en su mochila.
De acuerdo con su relato, a la joven, que estaba como dormida, la sacaron del baño de hombres y la dejaron a un costado en un pasillo. Él corrió otra suerte.
"Me sacaron a la vereda, me seguían pegando en las costillas y la cara contra una pared. Ahí se me cayeron los audífonos y yo quería buscarlos en el suelo y no me dejaban", recordó indignado.
"Pero callate, callate", le decían los patovicas. Emi relató que sacó su carnet de discapacidad y lo mostró, pero que igual le siguieron pegando. "Me revolearon el carnet y nunca me escucharon", señaló.
El muchacho quedó afuera del boliche y esperó a que sus amigas salieran. Entonces, todos juntos acudieron a la Comisaría 2º a radicar la denuncia. "Yo no escuchaba nada. Así que, para poder hacer la denuncia, mi amiga me hablaba fuerte y yo así podía contestar lo que la mujer policía me preguntaba", relató.
-¿Por qué viniste a contar tu historia a LM Neuquén? Porque es la primera vez que me golpean así -y tras un silencio estremecedor, agregó- y porque me molestó mucho que no me escucharan.

A tramitar los nuevos audífonos
Emi radicó la denuncia de la agresión el 21 de enero en la Comisaría 2º porque durante la golpiza le hicieron perder los dos audífonos. Ahora, cuando su mamá regrese de Chile, no sólo ampliarán la denuncia en sede policial sino que también recurrirán a fiscalía. Además, realizarán los trámites en la mutual para conseguir nuevos audífonos.
Respecto de los patovicas que lo agredieron, identificó a cuatro, tres hombres y una mujer. "Esta gente pega por pegar y no les importan los demás", concluyó.

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