Montevideo > La actividad del fútbol uruguayo está al borde de la suspensión luego de que el presidente José Mujica ordenara retirar a la Policía de los dos principales estadios de fútbol del país por una violenta trifulca entre hinchas y fuerzas de seguridad.
"El que calla otorga. Y nos parece que llegó el tiempo de no seguir otorgando, que llegó el tiempo de poner la verdad verdadera, por más fea que sea, arriba de la mesa y poder enfrentarla, porque el fútbol es demasiado importante para el subjetivo del pueblo uruguayo", dijo ayer Mujica en su audición radial semanal "Habla el Presidente".
Mujica ordenó en la noche del jueves retirar a la Policía de los dos principales estadios de fútbol de Montevideo, el Centenario y el Parque Central, utilizados por los "grandes" Peñarol y Nacional, por incidentes ocurridos en el duelo entre Nacional y Newell's el miércoles por la Copa Libertadores.
La medida fue cuestionada por los clubes.
"No soy partidario de que los poderes del Estado se inmiscuyan en el deporte, mucho menos en el fútbol. Este debe gozar de su libre albedrío. Pero todo tiene límites, y a veces la realidad nos impone sacudones", añadió.


