Ataques rusos con artillería mataron a seis civiles e hirieron a otros 21 en las últimas 24 horas en la provincia oriental ucraniana de Donetsk, donde Rusia ha redoblado su ofensiva en días recientes. Además, separatistas de Donetsk que pelean junto al Ejército ruso y controlan la mitad de la provincia denunciaron ayer que cuatro civiles murieron y una quincena resultó herida en ataques de artillería ucranianos en la jornada previa.
El gobernador de Donetsk, Pavlo Kirilenko, dijo que dos personas murieron en la localidad de Avdiivka, dos en la ciudad de Sloviansk, otra Krasnohorivka y una más Kurakhove. "Cada crimen será castigado", escribió en Télegram.
Donetsk es una de las dos provincias que forman el Donbass, una región industrial y minera fronteriza con Rusia cuya conquista ha sido fijada por Moscú como objetivo central de la invasión de Ucrania.
Kirilenko llamó el martes a los más de 350.000 residentes de Donetsk a abandonar la provincia para salvar sus vidas y permitir que el Ejército ucraniano monte una mejor defensa de las localidades ante el avance ruso. El fin de semana, Rusia tomó la ciudad de Lisichansk, ubicada en la provincia de Lugansk, la otra que forma el Donbass, al norte de Donetsk. El Ejército de Ucrania el domingo se retiró de Lisichansk a posiciones más seguras.
El presidente ruso, Vladimir Putin, y su ministro de Defensa dijeron esta semana que la caída de Lisichansk daba a Rusia todo el control de Lugansk. Sin embargo, el gobernador de Lugansk aseguró que todavía había combates en torno a Lisichansk. "Los rusos han pagado un alto precio, pero la región de Lugansk no ha sido totalmente conquistada por el Ejército ruso. Algunos asentamientos han sido tomados ya por cada parte varias veces", dijo el gobernador Sergii Gaidai.
Te puede interesar...









