Un par de veinteañeras norteamericanas, se hicieron pasar por ancianas para recibir la vacuna contra el coronavirus. Las jóvenes se presentaron en un centro de vacunación y recibieron la primera dosis, que las inmuniza en un 50%, aproximadamente. Claro que la jugarreta se les cortó cuando fue el momento de la segunda dosis: ahí no pasaron los controles, quedó evidenciada la trampa y fueron detenidas.
En EE.UU. la prioridad es que se vacunen los mayores de 65 años, por eso estas dos chicas que calzaron gorros, guantes y anteojos para que no se vean sus jóvenes facciones, pero el truco fue descubierto y el caso terminó en manos del Alguacil de Orange. “No sé cómo lo lograron la primera vez”, dijo Raúl Pino, funcionario del condado en el rubro salud. Según confirmó, ambas muchachas llevaban encima tarjeta que indicaba que se habían dado la primera dosis y era absolutamente legal, no había fraude en la tarjeta en sí misma. El fraude, claro, estaba en la identidad.
De todos modos, si bien estos dos hechos fueron detectados y hasta dieron un poco de gracia por la forma en que las chicas quisieron simular quienes no eran, no son los únicos casos en los que se intenta burlar a las autoridades para tener acceso a la vacuna, aun con menos de 65 años.
Por ahora, los únicos habilitados a la vacunación, además de los adultos mayores, son los trabajadores de la salud y de seguridad, además de las personas que cuidan y tienen a cargo a personas mayores en geriátricos.


