Santa fe. Marisa Almirón tiene 42 años y desde hace 20 lo único que vio fueron las cuatro paredes de la habitación de su casa en la localidad santafesina de Venado Tuerto. ¿El motivo? Su familia la mantuvo encerrada y en condiciones infrahumanas como castigo por tener novio.
Según trascendió, la víctima fue retenida los primeros ocho años por su padre. Después de que el hombre murió, el mayor de sus hijos continuó con el calvario y mantuvo cautiva a su propia hermana. Después de 12 años y de la denuncia de una vecina, las autoridades finalmente pudieron rescatar a la mujer.
De acuerdo con su relato, en total son seis hermanos y todos sabían lo que pasaba. La vecina aseguró que intentaron encubrir la situación pero ella no podía dejar de hacer algo. “Mi casa se volvió un infierno porque se escuchaba el sufrimiento. Eran tremendos los tormentos que pasaba esa chica”, comentó la mujer a los medios locales.
Así, después de varios intentos, el caso llegó al Concejo Deliberante y se concretó el rescate. Cuando la policía ingresó a su domicilio, la encontró con signos de desnutrición, desnuda y atada a la cama. Estaba rodeada de sus propios excrementos y su deterioro general, incluso psicológico, era marcado. La mujer fue trasladada al Hospital Gutiérrez, donde se encuentra a la espera de un diagnóstico.
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