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La Mañana Columna de Opinión

También tiene el celu de Dios

Gallardo es a River lo que Bianchi fue a Boca. Acierta en todo, gana siempre y liga cuando es necesario.

Reducir las conquistas actuales de River a una cuestión de suerte sería una lectura tan injusta como simplista. Reúne sobrados méritos el entrenador más influyente en la historia del club, un estratega descomunal que convirtió al Millonario en un equipo copero, ganó casi todos los mano a mano que disputó en su insuperable gestión y acierta en casi todas sus decisiones tácticas.

Por ello, la comparación entre su glorioso ciclo y el del legendario Carlos Bianchi en Boca cada vez es más recurrente y tiene mayor sustento. Está claro que Marcelo Gallardo es a River lo que el Virrey supo ser para el Xeneize.

Incluso los une el “factor suerte” que acompaña a ambos en momentos puntuales y cruciales. Entre tantas virtudes, también se necesita un poco de liga. Y así como se decía que Bianchi disponía del “celular de Dios”, por tantas conquistas por penales, el Muñeco claramente no se queda atrás.

Venía de empatar casi al final el sábado un partido muy complicado en La Paternal con el tanto de un jugador (el colombiano Carrascal) al que incluyó un rato antes, situación que suele darse a menudo (el que entra le responde de inmediato). Responsabilidad del DT con la inestimable complicidad de la diosa fortuna.

Y el martes su equipo definió una serie cerrada desde los doce pasos, sin siquiera practicar remates desde el punto penal previamente. Igual, más allá de esto, debe prevalecer en el análisis la personalidad con la que se plantó su equipo en el Mineirao, la intención de River de ganarlo en los 90 minutos, la mano del técnico. Después, sí, apareció un salvador Armani y el celular del Muñeco...