Todos los mitos y verdades sobre los remedios caseros

Cuáles son las recetas "mágicas" que ayudan realmente contra el frío.

Buenos Aires
El uso de remedios caseros viene avanzando a pasos agigantados en todo el mundo. Los consejos de las abuelas surgieron de la prueba y el error, y la mayoría de los que usamos hoy son efectivos.

"La naturaleza fue la primera farmacia, y eso las abuelas ya lo sabían", dijo Valeria Edelsztein, doctora en Química por la Universidad de Buenos Aires e investigadora del Conicet y autora del libro Los remedios de la abuela.

Es falso que el jugo de naranja cura resfríos, al igual que la sopa de pollo, otro clásico del recetario popular.

Lógicamente, la comunidad científica está dividida ante la pregunta de si estas recetas caseras curan o enferman, y aunque todos coinciden en que la consulta al médico es obligatoria ante cualquier dolencia que se pudiera sentir, algunos fueron más allá y buscaron las razones que avalan o desacreditan estas creencias que se reproducen sucesivamente a lo largo de la historia.

Aquí, diez mitos relacionados con las enfermedades que suelen aparecer durante la temporada otoño-invierno.

1. Las rodajas de papa bajan la fiebre. Falso. La papa no tiene ninguna propiedad en sí misma para bajar la temperatura. Contiene almidón y muy poca cantidad de minerales y complejos vitamínicos. Se trata sólo de un efecto térmico que puede ser reemplazado por cualquier otro elemento que esté frío, como las rodajas de pepino o, sencillamente, las compresas heladas para bajar la temperatura en el recorrido de las grandes arterias.

2. Miel para el dolor de garganta. Verdadero. La miel es autoestéril y se puede guardar fuera de la heladera porque tiene peróxido de hidrógeno, conocido como agua oxigenada. Esa sustancia es la encargada de producir un efecto antiséptico y antibiótico que puede ayudar al tratamiento de la angina, junto con buches con bicarbonato. Consumir miel podría tener un efecto antiséptico, porque el peróxido de hidrógeno mata bacterias, virus, hongos y también parásitos.

3. El jugo de naranja cura resfríos. Falso. "La cantidad de vitamina C que se ingiere con un vaso de jugo por día no es suficiente para eliminar el resfrío del cuerpo", aseguró Corina Aruguete, nutricionista del Centro Terapéutico Dr. Máximo Ravenna. Y agregó: "Puede haber una respuesta inmune deficiente en quienes tengan un déficit en la cantidad de vitaminas y minerales en su cuerpo, por lo que una dieta balanceada y completa es lo más recomendable para superarlo".

4.Sopa de pollo para el resfrío. Falso. Las bebidas calientes pierden las propiedades de las vitaminas que estimulan la inmunidad, especialmente la vitamina C y la vitamina A, con lo cual químicamente no sería útil. El Centro del Resfriado Común de la Universidad de Cardiff en Gales les dio bebidas calientes a 30 enfermos de catarro, y los que tomaron informaron sentirse más aliviados de la secreción nasal, tos, escalofríos y estornudos. Los autores del estudio alegan que esos resultados se debieron probablemente al efecto placebo. Sin embargo, para el director del centro, Dr. Ronald Eccles, las bebidas calientes parecen ser beneficiosas para descongestionar y aliviar el dolor de garganta. "El sabor promueve la salivación y las secreciones que lubrican y alivian la garganta irritada.

5. Lavados nasales con solución de agua salina. Verdadero. Investigadores de Cochrane realizaron cinco estudios sobre la efectividad de la limpieza de los conductos nasales con solución de agua salina. Sólo en uno de ellos confirmó que el hacer los lavados aliviaba la secreción y congestión nasal y reducía el uso de un decongestionante. "Les advierto a las personas que la sensación es como si estuvieran entrando en una gran ola de mar. Pero uno se acostumbra a eso", advirtió la Orly Avitzur, directora médica de Consumer Reports. Y aconsejó evitar productos sin receta etiquetados como "hipertónicos" ya que las soluciones más concentradas pueden irritar las vías nasales. Si se opta por la típica ollita con agua tibia y sal, es necesario usar agua destilada o estéril y limpiarla después de cada uso.

Dolores
Marihuana y alcohol

Un remedio casero, herencia de las abuelas, sobrevive en México. La marihuana macerada en alcohol como opción medicinal ha burlado la prohibición durante años, aunque ahora se debate la despenalización de la hierba. Una moderna abuela de 53 años relató bajo anonimato a un medio de ese país que desde niña vio cómo esa fórmula se utilizaba en su casa para distintos padecimientos.
"Cuando estoy muy cansada me lo unto (el alcohol) en las piernas, los pies, en el cuerpo, es buenísima. Me puede faltar la sal, pero la marihuana con alcohol no. Mi abuela siempre la acostumbraba", contó. La tradición la sigue con hijos y nietos. Por ejemplo, coloca un algodón empapado en alcohol en el ombligo de los pequeños para bajar la temperatura o se los unta en pecho y espalda cuando tienen congestionadas las vías respiratorias. Pero lo cierto es que desde hace décadas muchos hogares mexicanos tienen, oculto en el armario, un misterioso frasco considerado el "remedio mágico" de las abuelas: cogotes de marihuana macerados en alcohol que pueden durar meses o años. Basta rellenar el líquido a medida que se consume.

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