Patricio Orlando había sido denunciado hace tres años por alumnas de la carrera de Locución y expulsado el 5 de este mes.
Neuquén > El protocolo contra violencias de género recientemente aprobado en general en la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) a partir del caso del docente Patricio Orlando, quien fue exonerado por abuso de poder y discriminación sexista, cuenta ya con adeptos en otras universidades del país que también buscan prevenir estos flagelos.
Orlando fue exonerado por los comentarios inapropiados de connotación sexual que dirigía a sus alumas de la carrera de Locución de la licenciatura en Comunicación Social en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UNCo, en General Roca.
La Universidad Nacional de Tucumán, que actualmente enfrenta una toma luego de que se diera a conocer un presunto caso de abuso sexual a una estudiante, solicitó a través de la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional del Comahue (ADUNC) una copia de este trabajo para poder replicarlo en esa provincia.
También lo solicitó la organización de Varones Antipatriarcales que trabaja en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario.
“Varios centros de estudiantes de distintas universidades del país también nos solicitaron el protocolo para empezar a estudiarlo”, comentó Graciela Alonso, consejera superior por el claustro docente de la UNCo y una de las integrantes de la comisión de reglamento que revisará todos los puntos del protocolo para definirlo en particular.
Alonso destacó esta aprobación y consideró que “son pasos muy importantes”. “A la universidad vamos a trabajar y estudiar, es una elección importante que hacemos en la vida, y hay que procurar que se desarrolle al máximo el potencial creativo, facilitar la relación del crecimiento intelectual y no que te pongan trabas. Considero que el protocolo de algún modo será un instrumento que procura la denuncia”.
Escuchar la denuncia
“Con este protocolo va a haber un ámbito donde se va a poder escuchar esta denuncia y va a quedar claro que no se puede hacer cualquier cosa dentro de un aula o de la universidad”, expresó Alonso.
La consejera, que se desempeña en la Facultad de Ciencias de la Educación y es integrante del colectivo feminista La Revuelta, aseguró que no hay antecedentes de una norma así en otras universidades públicas del país.
La idea es que toda persona dentro de la UNCo sepa qué hacer ante una denuncia que involucre violencia sexista, denuncias que tuvieran que ver con discriminación de género, sexuales, o de interés sexual o que tomen al cuerpo como objeto de discriminación o cuestiones raciales.
“Buscamos dar las herramientas para que la víctima no sea revictimizada al momento de efectuar su denuncia”, dijo Alonso, quien en los próximos meses trabajará junto a los demás integrantes de la comisión en definir el articulado de este protocolo.


