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tristeza rioplatense

El reconocido baterista uruguayo Osvaldo Fattoruso murió ayer a los 64 años, producto de un cáncer.

Buenos Aires (Télam) > El baterista uruguayo Osvaldo Fattoruso, integrante de una familia artística de enorme influencia en la música rioplatense, falleció en la madrugada del domingo a sus 64 años a causa de un cáncer.
Apenas conocida la noticia, Twitter se cargó de mensajes de afecto y pesar. Jorge Drexler, cantautor y compatriota escribió: “Se fue Osvaldo Fattoruso Maestro querido... Fue el inventor del latido del candombe en batería, su hi hat era poesía hecha sonido...”; mientras que, el también uruguayo, Luciano supervielle descargó: “Otro día tristísimo para la música. Se fue el Maestro Osvaldo Fattoruso. Siempre estará en el recuerdo”.
No quisieron estar ausentes tampoco, Andrés Calamaro, que expresó: “Que en paz descanses, Osvaldo Fattoruso. Músico amado del Rio de la Plata”; o Pedro Aznar que dejó “un abrazo sentido y un agradecido aplauso de pie en el adiós” e hizo mención de “los míticos Shakers y Opa..”, formaciones fundamentales de la música popular de la república oriental de las que el baterista formó parte.
Dueño de un talento que asomó desde niño, el “batero” conformó un tándem inquieto, prolífico y audaz junto a su hermano Hugo, cinco años mayor que él.
Los alcances de una propuesta sanguínea parida de una personal y exquisita manera de cruzar el jazz, el rock, el candombe y la milonga, hizo que su toque trascendiera las fronteras uruguayas para contaminar de inspiración los oídos atentos de músicos y oyentes de toda Iberoamérica.
 
En familia
Osvaldo, que nació el 12 de mayo de 1948 en Montevideo, debutó con apenas 8 años tocando la batería en el Trío Fattoruso que lideraba su padre Antonio y donde también se desempeñaba Hugo.
Hacia 1961 se incorporó junto a su hermano a la banda de dixieland (un estilo de jazz) The Hot Blowers, por la cual pasaron otros grandes como Rubén Rada.
Pero el gran paso lo concretó hacia mediados de la década del 60 cuando también con Hugo (guitarra y voz), Roberto Capobianco (bajo) y Carlos Villa (batería) dio forma a la agrupación de inspiración beatle Los Shakers.
El cuarteto encaraba impecables covers de Los Beatles, pero su máximo hit fue "Rompan todo", un tema propio cantado en inglés y parte insalvable de un repertorio que fue conocido en otras latitudes y con el que a nivel local concretaba un promedio de 15 shows por semana.
El suceso no mareó a los hermanos ni detuvo sus búsquedas, por lo que en 1969, tras la publicación de "La conferencia secreta del Toto`s Bar", considerado el álbum cumbre de Los Shakers, editaron "La Bossa Nova de Hugo y Osvaldo" con marcadas influencias brasileñas, y se instalaron en los Estados Unidos.
Lejos del terruño pero con la sensibilidad a flor de piel, los “Fatto” sumaron al bajista Ringo Thielmann y, más tarde, a Rubén Rada, para plasmar una venerada fusión de rock, jazz, candombe y ritmos cubanos y brasileños.
El descomunal trabajo quedó plasmado en placas como “Goldenwings” (1976), “Magic Time” (1977) y “Otroshakers” (1981) y ya en los albores de la década del 80 Osvaldo retornó a Uruguay y más tarde se radicó en Buenos Aires donde tocó, además de con Rada, con Litto Nebbia, Luis Alberto Spinetta, Alejandro Lerner, León Gieco y Fito Páez, entre más.
En 2000, los hermanos Hugo y Osvaldo recrearon aquel fundacional y familiar Trío Fattoruso, ahora con Francisco (hijo de Hugo) como bajista, formación desde la que surgieron dos nuevos títulos a la imponente galería musical.
Como parte de ese viaje al pasado y de una indómita personalidad, los Fattoruso también propiciaron hacia 2005 el regreso de Los Shakers, luego de 37 años y grabaron "Bonus tracks" en los estudios Circo Beat de Buenos Aires.

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