El motivo de la emoción de Mirtha Legrand por el 3 de junio
La conductora celebró en las redes una efemérides muy importante para ella.
El 3 de junio es una fecha especial para Mirtha Legrand. Y es así cómo la conductora se lo hizo saber a su público y compartió la emoción que siente en este día.
Es que hoy se cumplen 58 años de la primera trasmisión de "Almorzando con las estrellas", el ciclo que terminó de convertir a Mirtha Legrand en una leyenda de la televisión de este país. Desde las redes sociales del programa, la Chiqui explicó el orgullo que siente por haberse animado a ponerle el cuerpo a un proyecto al que nadie, ni siquiera ella misma, le tenía fe. "Mi primera mesa fue muy linda, con gente muy cariñosa y yo penseé que duraría una o dos semanas. Llevamos 58 años, todo un récord el mundo", marcó.
La Chiqui no dejó pasar la oportunidad de agradecerle al público, a quien considera una parte esencial del éxito del programa: "Gracias por seguirnos durante tantos años. El público es maravilloso y les doy todo mi amor, como siempre".
Mirtha Legrand había cumplido 41 años cuando empezó a sentir que su carrera tenía que dar un giro. Había comenzado en la actuación siendo apenas una niña y aunque el éxito siempre la acompañó, tenía ganas de algo más. En esa búsqueda fue que junto a Daniel Tinayre y Alejandro Romay nació "Almorzando con las estrellas", un ciclo en el que podía unir su amado mundo del espectáculo con la actualidad y el interés general.
El escultor de la polémica estatua de Mirtha Legrand apuntó contra la conductora
La estatua de Mirtha Legrand que fue inaugurada en Villa Cañás, el pueblo santafesino donde nació la histórica conductora, terminó siendo el centro de una polémica inesperada. Es que lo que nació como un reconocimiento a una de las figuras más emblemáticas de la televisión argentina se transformó en tema de debate nacional, motivo de memes y críticas en redes sociales. El fin de semana pasado, la propia diva se sumó a las críticas al sostener: "Yo soy hermosa y eso es horrible".
Detrás de la obra está Daniel Melero. Un escultor nacido en Laboulaye, Córdoba, que lleva décadas dedicado al arte y que, hasta la escultura de la Chiqui, desarrollaba gran parte de su trabajo lejos de la exposición mediática.
Durante meses había trabajado en una pieza concebida como un homenaje. Una obra realizada desde la admiración y el respeto hacia una figura que forma parte de la historia cultural argentina. Pero la repercusión terminó convirtiéndola en una de las esculturas más comentadas de los últimos años. A la distancia, Melero todavía recuerda el impacto de aquellos días. "Soy muy autocrítico con mi trabajo", explicó durante una charla con un medio santafesino. “Siempre siento que podría haber dado más. A veces termino una obra y me queda la sensación de que le falta algo. Nunca me quedo completamente conforme”, aseguró.
Sin embargo, lo que más lo marcó no tuvo que ver con cuestiones técnicas. Lo que le dolió fue sentir que la discusión pública se concentró únicamente en el parecido físico y dejó de lado la intención con la que había sido realizada la obra. “Al principio me molestó bastante porque pensaba en todo el esfuerzo que había hecho el municipio de Villa Cañás para concretar el proyecto. Había mucho trabajo detrás de eso. Nosotros tratamos de hacer lo mejor posible desde nuestra visión. Después puede gustar o no gustar, pero sentíamos que no se estaba valorando el cariño con el que se había hecho”, observó.
Esa sensación sigue siendo, todavía hoy, uno de los recuerdos más fuertes que conserva de aquella experiencia: "Sentimos que Mirtha nunca valoró el amor con el que la hicimos. Más allá de si le gustaba o no, nos pareció que hubo poco interés en reconocer el afecto que había detrás de la obra. Eso fue lo que más nos sorprendió".
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