Estados unidos. Miles de personas, entre estudiantes, docentes y padres, realizaron una protesta contra la difusión de armas frente a la Casa Blanca tras la masacre de 17 personas en una escuela de Florida. La movilización comenzó con la lectura de los nombres de las víctimas de la última matanza.
Los manifestantes portaban varios carteles pidiendo proteger a los niños y votar una reforma sobre el control de las armas. Mientras, como respuesa a este tipo de protestas, Donald Trump abrió la puerta para reforzar los controles sobre la venta de armas. Se trata de un anticipo de la “marcha por nuestras vidas” prevista para el 24 de marzo en Washington y en otras ciudades estadounidenses, que podría dar vida a un movimiento similar a aquel de #Metoo.
Otras circunstancias inquietantes surgen sobre Nikola Cruz, el joven de 19 años que la pasada semana mató a 17 estudiantes y docentes de su ex escuela de Parkland: en el último año habría comprado legalmente hasta 10 fusiles, pese a sus conocidos problemas mentales y de comportamiento. El fiscal de Florida, Michael Satz, ya anticipó que no excluye pedir la pena de muerte para el joven, que reapareció ante el tribunal por una audiencia procesal, mientras su abogado informó que podría declararse culpable para evitar la pena capital.
“Mientras las discusiones están en curso y las revisiones son examinadas, el presidente está apoyando los esfuerzos para mejorar el sistema federal de los controles sobre quienes compran un arma”, declaró la Casa Blanca, anunciando el primer cambio de Trump sobre este tema que es tan polémico como delicado y necesita una resolución urgente para evitar más matanzas.
13 La edad de un niño que planeaba una masacre.
Un nene de 13 años fue detenido tras amenazar con ir a la escuela con una fusil AK-47 en un video que subió a las redes sociales. Le secuestraron armas y elementos de prueba de su plan.
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