Lepen explicó que desde enero se volcaron al patrullaje en toda la ciudad 381 uniformados que egresaron de distintos cursos de becarios y ahora se desempeñan en las comisarías. A ellos se les sumaron 50 efectivos de la Policía Metropolitana, aunque en este caso sólo se encuentran afectados al Oeste, la zona donde se busca concentrar los esfuerzos.
“Se reforzó la zona oeste con mucha presencia policial, con la intención de combatir el índice de violencia que se dio en algunos hechos”, señaló Lepen, y detalló que en esa zona se desempeñan “unos 100 efectivos durante el día y durante la noche”.
A su vez, explicó que la presencia de medio centenar de uniformados de la Metropolitana responde a una cuestión estratégica, ya que éstos sólo deben patrullar y no están afectados a tareas administrativas. A ellos debe sumarse entre 10 y 12 efectivos que se desempeñan diariamente en las comisarías de la zona.
Balance
El operativo que implicó mayor presencia en la calle se lanzó a principios de enero, en medio de una serie de hechos violentos que motivaron reclamos de parte de los vecinos. Incluso, en el fallo judicial que condenó a Manual Barrionuevo por el crimen de Jonathan Rifo, el juez Luis María Fernández aseguró que el barrio San Lorenzo “se ha convertido en tierra de nadie, percibiéndose que la autoridad pública no logra dar con la metodología para imponer la pacificación en dicho lugar”.
Consultado sobre esta definición, Lepen dijo ignorar el escrito, pero aseguró que el fallo responde “a un determinado hecho en un determinado lugar”.
Sostuvo que el aumento de presencia policial en la ciudad está dando resultados. “El balance es positivo, hemos bajado 500 hechos delictivos en el Oeste, una cifra importante”, afirmó.
El incremento en los patrullajes busca tener un efecto disuasivo sobre el delito, en un sector donde la mayoría de los casos que se dan son contra las personas, ya sea a través de amenazas, lesiones o disparos de armas de fuego, las figuras más frecuentes.


