Un jefe abusivo puede llevar al empleado a ser un psicópata

Así lo indica un estudio publicado por la revista Science Daily.

Los trabajadores suelen responder de maneras diferentes ante una situación determinada. Algunas personas que se desempeñan en su trabajo bajo el estrés que genera un jefe abusivo no aguantan y deciden renunciar; otras, a las que no les queda otra alternativa más que soportar esta situación, “implosionan” y pueden sufrir graves consecuencias en su salud mental; y también está el grupo de los que desarrollan algún tipo de grado de psicopatía. Los investigadores afirman que esto último ocurriría cuando el empleado bajo el mando de un jefe abusivo termina sintiéndose cómodo ante esta situación, y hasta podría obtener mejores resultados que aquellos que entran en un círculo de negatividad producida por la incomodidad de esa relación laboral.

Así lo indica un estudio publicado recientemente en la revista especializada Science Daily. Según el psiquiatra y psicoanalista argentino Pedro Horvat, la posibilidad de que un empleado se sienta cómodo con un jefe abusivo y llegue a desarrollar rasgos asociados en general con los denominados psicópatas, existe. “Un psicópata es básicamente alguien que no siente culpa. Al no sentir culpa, se maneja haciendo cosas en el vínculo con los demás en pos de su beneficio. No necesariamente es material, afectivo, lo que él siente que le da más poder sobre la otra persona. Como no tiene culpa, tiene una gran capacidad”, reflexionó Horvat, consultado por Infobae. Según el médico, quien remarca que los psicópatas no son impulsivos, el jefe abusivo “es un tipo particular de líder, de jefe autoritario”, y lo define también como una persona con rasgos psicópatas. “Puede inspirar temor, generar ilusiones, a veces asustar, seducir, por momentos amedrentar o someter. Son formas de abuso”.

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Ante esta situación, el empleado que no se puede liberar del estrés que significa tener que cumplir con un jefe abusivo, que somete a uno o al grupo entero, puede llegar a presentar varias consecuencias mentales. Debe estar atento a sus propias sensaciones y percepciones, a las diferentes cuestiones que funcionan en los vínculos, ya que constantemente siente una sensación de estar violentado, al “me lo pidió y lo hice”. Violenta algo de la autoestima del trabajador al ejecutar ese pedido u orden.

A raíz de esto, se torna importante que el grupo se haga fuerte ante estos abusos, porque es una forma de encontrar entre los integrantes aliados que alivien la situación, porque funciona como un desahogo más allá de que no termine resolviendo la situación. “Lo más importante -agrega Horvat- es que las personas que se encuentren trabajando en un ambiente tóxico, producto de un ambiente negativo, encuentren la manera de descargar y que de esa forma no les afecte la salud mental que puede verse vulnerada bajo estas situaciones”.

El psicópata no siente culpa y se maneja haciendo cosas en el vínculo en beneficio propio.

Peligro: Los que se rebelan se van de su trabajo; los que por necesidad u otros motivos no toman esa decisión pueden llegar a sufrir trastornos mentales.

Cuando la autoridad es autoritaria

Pocas situaciones laborales predisponen peor que tener uno o más jefes autoritarios. Estos contribuyen a crear un clima negativo lleno de canales de comunicación estrechos y órdenes que se imparten con el fin de ser cumplidas, como cualquier orden, aunque en este caso en base al temor del trabajador de sufrir una sanción si no cumpliese con lo indicado por su jefe. Difícilmente el autoritarismo no venga acompañado de maltratos por parte de quien tiene la autoridad, convirtiendose así, definitivamente, en un jefe tóxico.

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