Un matrimonio compró una calle de San Francisco

Se ubica en un barrio de mansiones cuyos dueños están furiosos.

San Francisco

Los ricos de la mayoría de las ciudades y también, claro, los de la californiana San Francisco eligen vivir en lugares exclusivos y privados, en los que el confort, el lujo y, sobre todo, la pertenencia coticen tan alto como los valores materiales que ostentan. Antes de que en los últimos años la tecnología se llevara puesto todo, solía escucharse la frase “los ricos pasan frío en Pacific Heights y los pobres están a gusto en Mission”. Con el estallido de Google, Apple y Facebook, los empleados comenzaron a vivir en el tradicional barrio latino. Así, Mission es ahora el universo hípster y Pacific Heights, el lugar donde los ricos de toda la vida tienen sus mansiones.

Una de las familias adineradas del lugar, los Getty, tiene una mansión imponente, con piscina, un palacete de mármol en el que se servía caviar durante las fiestas y la famosa cabina en la que se debían meter monedas para llamar. Gordon, el patriarca, se cansó de ver cómo las visitas aprovechaban su opulencia para hacer conferencias de larga distancia a su costa.

Pero los dueños de las mansiones de más de 30 millones de dólares, los que viven en Presidio Terrace, una exclusiva calle en forma de U, con seguridad privada y control de entrada, acaban de llevarse una sorpresa. La calle donde viven no es suya, y tampoco es del municipio, sino que es propiedad privada. Una pareja la compró en una subasta por 90.000 dólares y quiere hacer negocio con ella, un negocio que por cierto no les agrada a los ricos. El que quiere estacionar allí, debe pagar y si alguno desea hacer una fiesta en la calle -algo frecuente- también. Si pretenden que no haya chismosos viendo sus casos, deberán pagar, porque los dueños de la calle, en definitiva, dejan pasar a quien ellos quieren.

Tina Lam y Michael Cheng son una pareja de ingenieros de origen asiático que reside en San José, la antigua capital de Silicon Valley. Son los dueños de un espacio gestionado por los residentes desde 1905. Tina es directora de servicios online de VMWare, una empresa veterana en Silicon Valley, y Michael, un experto en bienes raíces. Ambos llegaron a Estados Unidos para estudiar en la universidad y se mudaron a la nueva tierra de las oportunidad hace una década.

¿Cómo llegaron a comprar el asfalto, las veredas y el paseo de césped de la calle más exclusiva? Un poco de suerte y otro poco de estar atentos. Los propietarios multimillonarios no pagaron un impuesto anual de 14 dólares durante 30 años. Ese olvido llevó a que la calle se subastara, porque en San Francisco no todas las calles son de la ciudad: hay 181 que son privadas. Un olvido que hizo que se subastara la calle. En total, San Francisco tiene 181 calles privadas que deben pagar ese tributo.

Los dueños de las mansiones de Presidio Terrace están entre desconcertados con lo que ocurrió y enojados. De hecho, comenzaron a hacer presentaciones ante el municipio para poder recuperar esa calle que, aunque los papeles digan que tiene otro dueño, ellos la sienten como suya.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario



Lo Más Leído