Una apuesta a largo plazo

Aquel que haya sido peatón en Neuquén puede confirmarlo. A excepción de algunas áreas, la geografía de la ciudad no resulta nada amable para los que caminan, y en los barrios del Alto, sobre todo, se superpone una serie de obstáculos que exigen un gran estado físico.

Desniveles pronunciados, veredas que son largas escaleras, rampas muy inclinadas y hasta obras en construcción, baldosas rotas y escombros le quitan a la caminata cualquier dejo placentero. Sin embargo, la actual gestión municipal comenzó un lento proceso para que muchos neuquinos decanten hacia otro medio de transporte: las bicicletas.

Te puede interesar...

Las primeras bicisendas que se hicieron en la Ciudad de Buenos Aires fueron recibidas por los vecinos porteños con bastante escepticismo y, al principio, no parecían más que senderos desiertos que robaban lugar para estacionar. Con el tiempo, no obstante, se generó un cambio cultural que pobló de gente las sendas para bicicletas.

Un cambio de conducta de la gente hará de las bicisendas una solución para la movilidad urbana.

Neuquén, mientras tanto, ya cuenta con 28 kilómetros de estos caminos y un atisbo de ese cambio de conducta que las convertirá en una verdadera solución para la movilidad urbana.

Pero lograr que más gente pedalee depende de una insistente política que apunte a generar un ambiente seguro, ágil y agradable para los ciclistas.

La gestión local promete llegar a los 50 kilómetros de vías, quizás con la conciencia de que todo el dinero que se invierte en esta área es una apuesta a largo plazo. Aunque los frutos no se vean hoy ni mañana, deben entender que están promoviendo no sólo un cambio de hábitos, sino la respuesta a los problemas del futuro

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído