Una lucha sin prefijos

Defender la universidad pública no significa ostentar títulos sino ejercerlos para los demás.

Como un pedido de auxilio, una campaña política parece haberse viralizado por las redes sociales. La consigna es clara: en cualquier red, hay que presentarse con nombre, apellido y grado académico para aclarar, inmediatamente después, que ese título fue obtenido por un enorme privilegio que tenemos los argentinos: el acceso a la universidad pública y gratuita.

Para la mayoría de los profesionales del país, cualquiera de los prefijos que anteceden a nuestros nombres delata horas de esfuerzo propio y sacrificios familiares en los años estudiantiles. Y muchos usaron las redes por desempolvar ese Lic., Dr., Ing. o Cr. que no se ostenta tanto como debería. Así, internet logró convertir la campaña en una banalidad.

Sería mejor hacerlo sin nombres y sin grados ni posgrados. Sin campañas en las redes. Porque no se trata de nosotros mismos sino de los otros: los cientos de miles de alumnos que hoy no pueden estudiar porque hay 57 universidades cerradas a partir de una lucha justa por salarios dignos.

Pasar por la universidad implica, inexorablemente, encontrarse con un docente que nos transforma la vida y que se merece un sueldo acorde a su conocimiento y dedicación. Pero pasar por una universidad pública y gratuita nos exige ser conscientes de que todo aquello que logramos se lo debemos a los demás y que necesitamos, sin lugar a dudas, trabajar para ellos.

No se trata de ostentar títulos en las redes sociales. Se trata de ser Lic., Dr., Ing., o lo que sea, al servicio de los otros. Y en defensa permanente de nuestra universidad, de esa pública y gratuita que nos formó a nosotros.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído