Los vecinos de Ruca Antú lograron un compromiso para el abastecimiento de agua potable tras padecer la falta del servicio durante 10 días. El acuerdo, firmado en la Defensoría del Pueblo, comprende a la Municipalidad, el Epas y el IPVUN.
Para evitar nuevos inconvenientes, los vecinos firmaron un ‘protocolo de contingencia’, que establece que ante la falta de agua potable deberán contactarse con el Defensor del Pueblo, Ricardo Riva, para gestionar ante la Municipalidad el suministro. Si la demora en la respuesta supera las 24 horas se activa el plan de contingencia.
Desde el Epas regularán las válvulas para dotar de un mayor caudal al sector, razón por la cual se restringirá otras áreas servidas en horario nocturno. El suministro de agua a la Municipalidad se hará en los cargaderos de calles Genco y Blanca.
En tanto, el IPVUN entregará al Municipio y al Epas un plano del primer relevamiento realizado en Ruca Antú. Para avanzar en la elaboración detallada designó a Carlos Sieben.
Por su parte, los vecinos deberán procurar que los tanques y recipientes se encuentren en condiciones accesibles desde la calle para facilitar la descarga de agua potable, destinado exclusivamente al consumo humano e higiene personal.
El protocolo lo puede activar el responsable del Epas mediante una comunicación con un funcionario de la Municipalidad a los efectos de articular el envío de camiones con agua potable para abastecer a las familias durante el día.
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