"A los provincianos no nos para nadie"

El músico mendocino se presenta con su banda en Social Club junto a los mapuches de Puel Kona y La Estafa Dub. La fiesta será hoy a las 22.

Por Luis Castillo

A los 50 años, Guillermo Andrés Ogalde Gluzman, más conocido como Goy, sigue abrazado a la música y en plena carretera. Luego de su alejamiento de Karamelo Santo, el hombre nacido en Godoy Cruz le dio vida a Goy Karamelo y los Kangrejoz, un proyecto abierto que le permite también hacer las veces de productor. Con proyecciones a grabar un nuevo disco de la banda, Goy llegará hoy a Social Club para armar una verdadera fiesta junto a Puel Kona (banda originaria) y La Estafa Dub, dos de los grupos más activos y destacados de la escena patagónica.

¿Cómo llega Goy y los Kangrejoz a Neuquén?
Llegamos con fuerza porque estamos trabajando en un disco nuevo que saldrá a mitad de 2016. Viajaremos a México para producir unas bandas y, de paso, vamos a traer un aire fresco para nuestra música. Estamos en un momento de madurez con una placa nueva que tendrá mucha música latinoamericana. El disco tendrá algunas participaciones, como la del Rocco de Maldita Vecindad, artistas de Colombia y de Centroamérica. La idea de Kangrejoz es seguir mezclando los ritmos originarios.

¿Qué título tendrá el disco?
El título tentativo es "Soroche Pills". Soroche es una enfermedad de altura que sufrís en La Paz cuando llegás. Sorojchi Pills son unas píldoras que se venden para aliviar ese mal de altura. Estuvimos viajando por Perú y Bolivia y son palabras características del lugar que uno ve, por eso a veces se pone algunas situaciones testimoniales y divertidas.

Desde finales de 2010 el proyecto no ha parado, ¿qué balance hacés hasta ahora?
Siempre estuvimos yendo y viniendo a todos los lugares de Latinoamérica. Tuvimos la suerte de llegar por primera vez a Brasil y creo que fue un mito más de lo que se puede hacer como músico. Hemos recorrido todo el país, y en Neuquén hemos estado prácticamente viviendo. Incluso Noelia Pucci, la gran cantante de esa ciudad, ha sido integrante de Kangrejoz y le ha dado un color fascinante a la banda.

En los discos siempre hay varios músicos invitados. ¿En la placa estará presente la voz de Noelia o Puel Kona?
Si bien no está participando tanto en la banda porque está trabajando mucho con su proyecto solista, ella funciona como un integrante vitalicio. Ella es una usina creativa y está preparando su segundo disco, pero no descarto que algunas voces puedan estar. Noe es parte de la creación y de la imagen de Kangrejoz. Los chicos de Puel Kona también son como parte de la banda. Ahora me voy a quedar unos días en Neuquén para producir su segundo disco. Ellos han aportado mucho con esa riqueza que es el mapudungun.

En escena también va a estar La Esfata Dub, que ya se ganó su nombre a nivel nacional. ¿Qué opinión tenés sobre ellos?
Es la banda de reggae más grande Neuquén. Ha venido a Buenos Aires y les ha ido muy bien. Estuvimos trabajando en las baterías en el estudio de Lucas (integrante de Kangrejoz) y Chakal (Navarro) ha sido integrante de Kangrejoz cuando visitamos la ciudad sin nuestro baterista. Es una banda que tiene una personalidad que no tiene que cambiar porque están muy bien parados como provincianos. La masividad que necesita en Capital la tiene el "reggae lover" y no creo que ellos tengan esa necesidad de pasarse a ese espacio. Gente como Dread Mar I y otros no duran mucho. Se dedicaron a llegar al top ten de las radios que no son de reggae. Por ejemplo, Kameleba era unas de las bandas importantes y se tuvo que separar porque perdió el eje en su mensaje. La Estafa tiene una mochila de gente atrás y a esa gente no se la puede traicionar.

Desde hace muchos años, y después de Karamelo Santo, nunca has tenido una pausa. ¿Qué te ata al trabajo?
Ya no soy un chico y tengo 50 años (risas). Creo que la vida hay que vivirla a pleno. Lamentablemente la gente del interior no nace con todas la facilidades para hacer las cosas. Tengo un respeto muy fuerte por los provincianos porque, cuando tenemos un espacio para gestar cosas, no nos para nadie. Cuando los neuquinos llegan a Capital (Federal) hay que frenarlos porque quieren hacer de todo. En las provincias muchas veces los espacios se reducen en la gente. Uno anhela ese ritmo de vida y cuando se puede hacer pasa eso de querer producir muchas cosas. Los provincianos no es que nos quedamos debajo de un árbol con un sombrero. Pasa que la cultura en cada provincia nos impone que sea más quedado todo por los pocos espacios que pueden llegar a existir.

Después de toda la etapa de Cromañón, ¿cómo está Buenos Aires con respecto a las bandas?
Lamentablemente es la ciudad donde todos tenemos que hacer un exilio artístico. Buenos Aires tiene un corazón muy bueno, pero ahora se ha transformado en el centro del egoísmo y el odio nacional. Lo que sucede políticamente está acá. Si no, no sos de tal lado, sos el odio. Y si está del otro lado, también sos el odio. No se puede convivir así porque no hay una pluralidad de ideas. Sabemos que en el interior hay gente del campo, pueblos originarios, gauchos... está todo parado porque el odio se ha transformado en una característica cultural patriótica importante. Si no mejoramos la falta de convivencia, vamos a terminar peleándonos todos como en la década del 70. Yo lo veo a Buenos Aires complicado.

Francia ha sido un lugar donde la prensa y el público reconoció mucho a Karamelo Santo y ha quedado un fuerte lazo. ¿Está la posibilidad de llegar con Kangrejoz a ese país?
Sí, la posibilidad estuvo y está. Pero con esta banda decidí trabajar en Argentina porque el objetivo era impartir la cultura originaria del rock. Por ejemplo, los grupos como Puel Kona son hijos de la democracia porque los chicos nacieron y se criaron dentro de ella. Por eso, para mí era importante producirlos. También lo mismo hice en Jujuy con La Yugular y en San Juan con una banda de integrantes Huarpes. Para mí, la esperanza cultural de este país está en darle espacio a esta gente que tiene cosas muy claras: temas que tienen que ver con la naturaleza y vida sin ponerte una religión o política. Por eso, ir a Neuquén y estar con los chicos es como un retiro espiritual.

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