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Ahora sí: Marité ya gesta al bebé de su hermana

La familia tuvo una dura lucha para que la Justicia lo autorizara.

Sofía Sandoval - sandovals@lmneuquen.com.ar

Aunque su primer embarazo recién comenzó a notarse a los seis meses de gestación, el vientre de Marité Cides se abultó con presteza durante el segundo, en el que no gesta a su bebé sino al que tendrán su hermana y su cuñado.

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Su futuro sobrino ya lleva 13 semanas creciendo en su panza, en el primer caso de subrogación de vientre de la provincia de Neuquén.

Tras una larga batalla legal para que la Justicia autorizara el procedimiento, la familia Troncoso Cides pudo dar la feliz noticia de la llegada de un nuevo bebé. Tamara y Juan Carlos intentaron procrear durante 12 años, pero solo gracias al gesto altruista de su hermana van a poder convertirse en padres por primera vez.

Un regalo

"Un hijo es el regalo más maravilloso que te pueden dar, y dárselo a mi hermana es lo mejor que pude hacer", explicó Marité, una docente rural de 30 años que está gestando a su futuro sobrino.

Según comentó, su hermana Tamara tuvo dos abortos espontáneos, perdió un bebé con cinco meses de gestación y dio a luz a un chiquito que falleció a los cinco días de nacido.

En su último intento de quedar embarazada, la mujer pasó varios días en terapia intensiva y fue sometida a una extirpación de útero. Así, el deseo que la motivó durante años parecía esfumarse para siempre.

No fueron días fáciles para la joven. Con tantas experiencias traumáticas, la posibilidad de ser mamá ya se veía como una utopía inalcanzable, pero su hermana menor decidió poner el cuerpo en esa cruzada que consideró un desafío de la familia entera. Así, comenzaron una batalla legal que permitió que el Instituto de Seguridad Social de Neuquén (ISSN) reconociera todos los tratamientos.

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Trámites

La tarea no fue fácil. Desde junio del año pasado, tanto Marité como los futuros padres tuvieron que someterse a arduos tratamientos. Tamara recibió unas costosas inyecciones que debía aplicarse en el estómago y bajo un profundo dolor, con el objetivo de hacer una estimulación ovárica. Juan Carlos hizo un proceso para fortalecer el esperma y Marité realizó un tratamiento con progesterona.

"El primer intento fue en septiembre, con cinco ovocitos hicieron once embriones y los fueron probando, pero el primer trasplante, que fue en fresco, no resultó", dijo la dueña del vientre subrogado. Según explicó, se realizó una segunda prueba con un embrión congelado que se adhirió al útero y comenzó a crecer.

Marité aclara que nunca se alejará del bebé porque siempre será su sobrino o sobrina. La noticia unió mucho más a toda la familia.

Experiencia

"En el primer intento estábamos todos más nerviosos y pendientes, por eso la segunda vez decidimos tomarlo con más calma; yo me tomé más días de licencia para que los viajes al campo no me afectaran y así se concretó", explicó la joven.

"Estaba previsto un estudio de sangre para confirmar el embarazo a los 14 días y mi hermana quería esperar para no sufrir otra decepción, pero yo me hice un test a escondidas y dio positivo", relató la mujer. Tras confirmar el embarazo le dio la noticia a su hermana, que la compartió con toda su familia sin ocultar su profunda emoción por este acontecimiento.

“Gracias a los avances médicos, mi hermana puede recibir la estimulación necesaria para ser ella la que amamante al bebé una vez que haya nacido; así que ella va a ocupar ese rol”. “Al principio, fue difícil de entender para el resto. Con el tiempo, hasta mi cuñado tiene permiso en el trabajo para acompañarme a los controles porque explica que él es el papá”, dijo Marité Cides, madre subrogante

Felicidad

Los Cides son cuatro hermanos muy unidos, que vivieron el nuevo embarazo como una alegría compartida y ya piensan, entre todos, los futuros nombres para bautizar al bebé. Incluso el propio hijo de Marité, de cinco años, toma el caso con naturalidad. "Él me ve la panza y dice que va a tener un primito, sabe que el bebé va a ser de Tamara", señaló.

La joven docente no es ajena al vínculo que una gestante teje con el bebé dentro de su vientre. Asegura que lo siente tan cercano como sintió a su propio hijo, pero sabe que el bebé no es suyo sino de su hermana. Aunque muchos dudan de que sea capaz de entregarlo después del nacimiento y tras haber pasado 9 meses en contacto, Marité aclara que nunca se alejará del bebé porque siempre será su sobrino o sobrina.

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Contención

"Con mi hermana somos muy unidas, vivimos a una cuadra y sé que cuando se enferme yo lo voy a cuidar, y que voy a verlo crecer como mi hermana hizo con mi hijo", dijo, y agregó que también tiene previsto iniciar un tratamiento psicológico para tratar la situación tan particular que le toca atravesar.

Aunque recibió algunas críticas de personas que ven el proceso como antinatural, la mayoría de sus vecinos de Loncopué la felicitaron por su gesto altruista y se alegraron por la feliz noticia. En algunos casos, incluso, su historia inspiró a otros a pensar en nuevas alternativas para formar una familia.

Datos clave de este proceso

Derechos humanos

Este embarazo por vientre subrogado es el primero en la provincia de Neuquén y el número 22 en toda la Argentina. El futuro bebé será inscripto con el nombre de los padres, que aportaron el óvulo y el espermatozoide.

Una semana de espera

Ante la falta de clínicas especializadas en Loncopué, los tres se instalarán en Neuquén durante la semana 37 de embarazo, con el objetivo de esperar el nacimiento del bebé más cerca de médicos y centros de salud de alta complejidad.

Un proceso doloroso

Si bien la obra social de la provincia cubría todo el tratamiento, cada intento implicaba un gran desgaste para Tamara, la futura mamá. Por eso, la expectativa fue muy grande en la segunda prueba, que terminó siendo exitosa.

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