El pasado 18 de marzo fue el Día de Promoción de los Derechos de las Personas travestis y trans. A nueve años de la sanción de la Ley de Identidad de Género en el país, la realidad demuestra que todavía es necesario difundir cuáles son los derechos de este grupo poblacional.
La subsecretaria de Políticas de Diversidad de Nación (dependiente del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad), Alba Rueda, visitó Neuquén y habló sobre los desafíos que quedan por delante, las principales demandas en Neuquén y la realidad de las personas trans en Argentina.
En una entrevista con LM Neuquén, la funcionaria dijo que en la provincia es necesaria le ley de cupo trans y dispositivos que aborden la salud de forma integral. "No están los servicios para las cirugías, por ejemplo las mastectomías, cirugías generales y particulares que pide la población trans, los tratamientos hormonales", marcó. Al mismo tiempo, valoró que en la ciudad de Neuquén exista la ley de cupo trans en el ámbito municipal pero dijo que "se necesita que este marco normativo crezca y tener una ley de cupo a nivel provincial".
Sobre las condiciones de vida, sostuvo que "es una realidad global de discriminación estructural, que abarca el ámbito educativo, de la salud, de la Justicia, la falta de acceso al empleo". En este sentido, precisó que más del 80% de las personas de este grupo poblacional "no tuvieron nunca un empleo formal". Y explicó que "esto no es producto de incompetencias personales, tiene que ver con la discriminación y el abandono en los ámbitos laborales, la falta de oportunidades y la estigmatización".
Respecto de los desafíos hacia adelante, Rueda señaló la necesidad de "una Justicia que tome también los sentidos de nuestros feminismos" y "que reconozca la identidad de género de las personas".
- ¿Cuál es la realidad de vida de la mayoría de las personas trans y travestis en Argentina?
Es una realidad que está vinculada a la Argentina, a nuestra región latinoamericana. En términos generales es una realidad global de discriminación estructural. Lo que hemos visto en todos los estudios sociales y culturales que hay sobre la población trans en nuestro país, una desigualdad estructural que abarca el ámbito educativo, de la salud, de la Justicia, la falta de acceso al empleo. Hay una serie de derechos fundamentales que no se pueden ejercitar para la población trans, incluso en este año 2021. Y esto tiene como consecuencia las muertes tempranas, lo que se llama el travesticidio social, que implica una gran participación del Estado para poder generar justamente esto, que personas que podrían tener una expectativa de vida comunes al resto de la población, morimos temprano a consecuencia de la discriminación y la violencia.
No todes les ciudadanos ejercemos los mismos derechos y no lo hacemos en virtud de que nuestra identidad está muy vinculada a la discriminación, entonces no tenemos las mismas oportunidades. Y aparece el Estado muchas veces como responsable. Hoy, con el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, tenemos un Estado que tiene que revertir en la primera línea de políticas públicas estas situaciones y convertirlas en democracias, en instituciones diversas, en instituciones plurales y que efectivamente se lleve adelante un cambio cultural. Pero que está muy vinculado a los cambios de nuestras agendas políticas, por eso el rol del Ministerio de las Mujeres, esta articulación con las provincias es absolutamente fundamental porque es una realidad que abarca a toda la población trans en este país.
- ¿La realidad laboral cómo es específicamente?
Todos los datos sobre la población trans en nuestro país da cuenta de que más del 80% no tuvieron nunca un empleo formal, una oportunidad de un empleo formal, con lo cual es una enorme vacancia. Y esto no es producto de incompetencias personales, tiene que ver con la discriminación y el abandono en los ámbitos laborales, la falta de oportunidades, la estigmatización. A todas nosotras como población trans nos ha sucedido exactamente eso a lo largo de los años. No hay otra población en nuestro país que cuente con esta expectativa de vida, que cuente con estos datos indicadores de que más del 80% de un grupo poblacional nunca tuvo un empleo formal. Es un dato absolutamente inaceptable para nuestras democracias, por eso las políticas públicas tienen que ser políticas de compromiso, políticas afirmativas que cambien nuestras realidades. Y para eso nuestro Presidente (Alberto Fernández) creó el cupo trans en el sector público nacional, en donde al menos el 1% son puestos laborales para las personas trans. Esto es un compromiso que debemos llevarlo adelante y cumplirlo cotidianamente, pero no solo en el sector público nacional. Eso es para demostrar justamente que nosotras tenemos capacidad laboral y que podemos también ser parte de instituciones democráticas. Pero así como esta, tiene que ser el puntapié para un cambio cultural que abarque todas nuestras instituciones, públicas, privadas y en todos los espacios. Para dignificar nuestras vidas, para hablar de sociedades diversas y por supuesto para tener en cuenta lo que implica el cambio de condiciones de vida de la población trans. Salir de la marginalidad y la exclusión y convertirnos en personas trans con ejercicio pleno de derechos.
- Imagino que te has podido dar una idea de cómo está la situación en cada provincia del país, sobre todo en lo vinculado con políticas públicas. ¿Cómo creés que está en Neuquén la situación?
Hay varios escenarios, no hay una sola situación. Lo que veo es que hay muchas organizaciones sociales comprometidas en que efectivamente se logre materializar derechos. Creo que Argentina tiene un marco normativo muy prestigioso, tiene que ver con la Ley de Matrimonio Igualitario, con la Ley de Identidad de Género, con la Ley de Cupo Trans en la provincia de Buenos Aires y en cada una de las provincias, como en la ciudad de Neuquén, hay una ley de cupo trans y efectivamente se necesita que este marco normativo crezca y tener una ley de cupo a nivel provincial y en todas las provincias porque es una ley afirmativa que permite realizar materialmente hoy contrataciones que tienen que ver con una integralidad de derechos, con el acceso a una obra social, de aportes jubilatorios, vacaciones pagas, derechos que las personas trans no hemos tenido en toda la vida. Entonces realmente esta acción afirmativa es y habla de una integralidad de derechos y la realidad es que no solamente se puede abordar esa desigualdad estructural a través de una ley de cupo o de identidad de género. También tenemos que pensar en cumplimentar los otros aspectos de la ley de identidad de género como por ejemplo el acceso a la salud integral. Y este es uno de los puntos que las organizaciones sociales han marcado cuando nos encontramos con ellas en estos días, y es que efectivamente faltan dispositivos que aborden de manera integral la salud en esta provincia, y este creo que es uno de los ejes que podemos trabajar juntos porque son experiencias ya transitadas. Tenemos nueve años de la ley de identidad de género así que para nosotras es asumir justamente estas agendas de políticas públicas que deben ser espacios comunes para todos nuestro territorio.
- ¿Se dificulta el acceso a las operaciones?
No están los servicios para las cirugías, por ejemplo las mastectomías, cirugías generales y particulares que pide la población trans, los tratamientos hormonales. Deben cambiar y adaptarse también determinados servicios de salud, como por ejemplo el de ginecología, incorporando la perspectiva de los hombres trans, así también tiene que haber otro tipo de servicios específicos que aborden a nuestra población y además sobre todo respetando uno de los artículos de la Ley de Identidad de Género que es el trato digno. El trato digno es que nosotras las personas trans tenemos también derechos, hayamos cambiado o no nuestros documentos para ser tratadas dignamente en todos los espacios. Y esto es algo que realmente todavía se puede ver en todo el país que existe la violencia, y uno de los puntos más importantes que esa violencia no sea una violencia de silencios, de complicidades por parte de los agentes del Estado. El gran paso que nos falta en términos de políticas publicas es un abordaje integral de los derechos para todas las personas.
- ¿Cuál es el valor de que personas trans o travestis ocupen cargos jerárquicos, en el Gobierno, que esté en lugares de poder importantes del Estado?
Es el mismo que podés pensar cuando las mujeres ocupan espacios de decisión política. Claramente llevamos adelante nuestras agendas. Las personas travestis y trans llevamos adelante nuestras agendas políticas que son agendas postergadas. Y por el otro lado, poder hablar de la participación de todes, con lo cual no es casual que tengamos leyes de paridad en nuestro país porque habla de que hay una violencia y una discriminación estructural que impide que las mujeres, cis, trans podamos ejercer nuestros derechos también en el tema de las decisiones políticas. Entonces ¿cuál es el valor de esto? Primero que somos nosotres en voz propia quienes llevamos adelante también nuestras agendas y además por supuesto esto no se da por casualidad. Se da en un marco de gobiernos comprometidos en esto, en las desigualdades y en saber que el reconocimiento de los derechos es también dejar el espacio para que podamos ejercitarlos, creando las políticas públicas que consideramos que son agendas históricas también.
- ¿Qué derechos quedan por conquistar o qué le falta a la sociedad para respetar los derechos ya conquistados?
Es un Ministerio nuevo, así que la agenda de políticas publicas es fundamental transverzalizarla, ponerla en vigor. Para nosotras una de las definiciones tiene que ver con las intersecciones, es decir, que los espacios territoriales crean también determinado alcance para los derechos. Entonces hay personas que están en sectores rurales que no tienen la misma accesibilidad de determinados bienes y servicios que brinda el Estado, también hay otras perspectiva que es la racialización y cómo eso afecta a nuestro desarrollo cotidiano y tiene que ver con trabajar las problemáticas vinculadas con la discriminación, y también todo lo que son las diferencias de cómo la sociedad nos trata como personas diferentes, marginadas. Entonces lo que se trata es de crear políticas públicas para romper con la discriminación, ejercitar y asentar un marco de derechos. Nuestras agendas tienen que crecer en términos de política pública y en términos normativos creo que uno de los grandes desafíos que tenemos por delante es hablar de una Justicia que tome también los sentidos de nuestros feminismos. Es pensar una Justicia que reconozca la identidad de género de las personas, en todos los sentidos. Los travesticidios y transfemicidios en nuestro país todavía no siempre tienen una traducción en el ámbito judicial que reconozca nuestras identidades de género, y eso es una enorme vulneración de derechos. Porque vivimos y nos desarrollamos como personas trans y muchas veces somos víctimas de manos travesticidas también a causa de nuestra identidad de género, así que el ámbito judicial debe actualizarse respecto a los derechos conquistados, a los derechos vigentes y contar con una Justicia feminista, así que en materia legislativa, judicial, de políticas públicas debemos todavía crecer y vigorizar mucho más la perspectiva de género y diversidad.
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