Añelo. La recesión en el corazón de Vaca Muerta

De la explosión a la incertidumbre. La baja del petróleo pone un freno al boom de los no convencionales. Esperan una reactivación con los yacimientos del gas. Un viaje a las calles de un pueblo en plena transformación.

El intendente de Añelo, Darío Díaz, se para de frente al pueblo en el mirador de la meseta y no para de señalar y enumerar proyectos que piensa ejecutar en el corto y mediano plazo. Reconoce que aún falta infraestructura en una localidad, que pasó de 2500 habitantes en el último censo de 2010 a unas 6500 o 7000 en la actualidad.

Sin menoscabar el coletazo que les dio de lleno en la actividad económica por excelencia, dada la caída sostenida del precio del barril de petróleo a nivel internacional, el jefe comunal está convencido de que esta situación sólo se trata de un amesetamiento que se revertirá en el segundo semestre de este año.

Desde el mirador, a sus pies y de espaldas a las bardas donde hasta hace unos años no era más que lotes tomados como asentamientos irregulares, asegura que las inversiones no cesan, sólo algunas se tomaron un "respiro".

Entre la Ruta 7 y las bardas emergen hoteles, hosterías y emprendimientos inmobiliarios millonarios. A lo lejos se escucha cómo avanza la construcción de un hotel de cuatro estrellas de cien habitaciones con una inversión que está por encima de los mil millones de pesos.

"Tenemos más de 30 proyectos inmobiliarios para que se ejecuten este año", puntualiza.

A unos doscientos metros, sobre unas nueve hectáreas del flamante shopping, inaugurado la semana pasada, se yergue un complejo habitacional con servicio de hotelería.

En el medio de construcciones de departamentos, casas, casitas en altura, quedó el viejo cementerio del pueblo. El intendente dice que se estableció un acuerdo con un desarrollador privado para abrir un nuevo cementerio metros arriba del pueblo a la vera de la Ruta 17 en zonas de chacras.

A pesar del parate de la actividad, que hasta hace un año y medio parecía no detenerse, inversores apostaron por el Centro Comercial Añelo Land, que fue oficialmente inaugurado hace 10 días con la apertura de una sucursal del Banco Galicia. Según explicaron los empresarios, lo que se está viviendo "es transitorio" y "a pesar de la crisis se sigue invirtiendo". Aún resta otro 50% de la obra para concluir el proyecto del Complejo. La Anónima compró un terreno de 3700 metros cuadrados dentro del predio del Complejo, aunque el gerente zonal para Neuquén de la cadena de supermercados, Oscar Bravo, alegó que no tienen pensado construir en este año en Añelo porque había otras sucursales en carpeta. Pero adelantó que será un salón de ventas de 1200 metros cuadrados.

Obras

Entre las obras más esperadas por la comunidad se encuentran el jardín de infantes y el hospital. De acuerdo con las palabras de Díaz, el jardín estará inaugurado para fines de abril porque "aún le faltan detalles". En tanto que para el hospital estima que recién para fin de año estará terminado mientras la gente continúa atendiéndose en la salita.

Sobre el problema de las cloacas, asegura que se resolvió en un 60% en el casco viejo del pueblo y que todavía quedan por finalizar las etapas IV y V con el acompañamiento del EPAS.

Como el ejido no tiene más de 7 mil kilómetros cuadrados, y comprarles a los privados sería casi imposible, se delineó con Provincia un plan de desarrollo que contemple hacia el noroeste un Parque Industrial Municipal y hacia el noreste la urbanización de la meseta.

En tres meses se abrirá una estación de servicio de la firma Shell frente a la Ruta 17 y a las empresas asentadas en la meseta. "Será la segunda de la ciudad y de esa manera descomprimirá la del centro porque acá les va a quedar más cerca a las empresas radicadas en el Parque", explica.

Para el jefe comunal el crecimiento de la localidad, estratégicamente ubicada, irá acompañado de las obras de agua. Cuenta que el BID les aprobó el estudio y proyecto del acueducto de Los Barreales, obra troncal para abastecer de agua a la ciudad, de cara a los próximos 20 años. "Tenemos el río muy cerca, nuestro sistema de agua potabilizadora depende de él. El gran problema es cuando llueve y el río Neuquén viene chocolate. Se procesan 50 o 60 cm3/h, pero cuando viene turbio a veces resulta imposible procesar 5 cm3/h. Ahí es cuando empezamos a tener inconvenientes. Y para toda esta infraestructura, tenemos que tener más agua", explica.

Díaz sueña con un Añelo libre de tráileres para el 2017. Señala con el índice que hay uno en el ingreso de la localidad y dos en el Parque Industrial. "Una vez que esté esa infraestructura para esa necesidad habitacional que tiene el petróleo, los campamentos se eliminan. El campamento para la sociedad es mala palabra", revela.

Impacto

En la plaza que está en el centro del pueblo confluyen tanto los añelenses como los foráneos que están de paso. Los pobladores se lamentan de la situación aunque algunos no pierden la esperanza de que repunte lo antes posible.

Solange Cisterna, desde la puerta de la inmobiliaria donde trabaja, traza un panorama del coletazo de la crisis actual. "Los dos primeros meses del año fueron terribles. Se nos cayeron dos contratos que teníamos con empresas petroleras y eso nos impactó muchísimo", comenta la joven. Dice que prácticamente rentan a empresas de 9000 pesos en adelante porque alquileres para particulares de 4500 a 6000 no se consiguen. Tienen casas que van de los 10 mil a 25 mil o 30 mil pesos. "Tenemos miedo de que algunas empresas rescindan contratos", agrega.

María Rosa Suárez se lamenta. Levanta la vista del celular, se acaba de enterar que su cuñado fue despedido. "Se siente enseguida el impacto en la gente de Añelo. Sigue llegando gente a pesar de que es desalentado por el Municipio. Creo que hay que ser más firme y parar la gente de afuera", asiente la vecina.

Según Díaz, desde el municipio, que no maneja subsidios de ningún tipo, se trata de insertar añelenses al petróleo. Les dicen a los gremios que no traigan gente de otras localidades cuando hay mano desocupada local. "Son 80 desocupados de 7 mil habitantes, no es un porcentaje muy relevante, pero a mí 60 ó 70 personas me hacen ruido", sostiene. Aunque apuesta por el gas porque "hay muchas compañías como Total, Petrobras, Shell, G&P, e YPF que están esperando el gas, por eso no se ha desplomado esto".

El lado b del boom petrolero

Una de las mayores necesidades de los habitantes de la meseta es la falta de transporte público. Es una deuda pendiente para las 100 familias que habitan la zona. Sobre unas 80 plateas que se adjudicaron se levantaron casas suntuosas, modestas y precarias. A pocos metros, IPVU están construyendo unas 40 viviendas. Los cuatro niños de Romina Ledesma juegan mientras aguardan la llegada de la combi que los lleve a la escuela. "Acá no tenemos agua potable, el municipio nos trae unos 20 litros. Es un poco caro pero es tranquilo", dice la mujer. Ella llegó junto con su marido hace unos ocho años de Jujuy para trabajar en las chacras. La familia de Mayra Cifuentes también se vino hace seis años desde Allen para trabajar en las chacras, pero dado el costo de vida, ahora el marido trabaja en una empresa de servicios petroleros. "El problema es la falta de transporte, sólo pasa la tráfic para llevar los chicos a la escuela y lo conseguimos recién casi a fin del año pasado. Los que no tienen auto tienen que bajar caminando o tomarse un taxi y gastar 100 pesos", cuenta.

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