Aprendieron a programar online y ya están insertos en el mundo laboral
Dar los primeros pasos en el mundo laboral nunca es fácil. Muchos jóvenes que aún no tienen un título universitario siguen un derrotero de trabajos fugaces que nos terminan de satisfacer sus necesidades, aún con la esperanza fija en encontrar un puesto en blanco que les permita planificar a futuro.
Rocío Manque y Fernando Bequir son dos jóvenes neuquinos que atravesaban vivencias similares. Habían probado con actividades freelance o trabajos en negro en distintos rubros, mientras hacían malabares para sostener su vida académica buscando un título que se convirtiera en la llave para el empleo formal. Sin embargo, encontraron un atajo: el plan 10 mil del Centro Pyme Adeneu les otorgó una capacitación intensiva de 6 meses para llegar, sin escalas, a un trabajo en blanco.
El plan 10 mil entrena a jóvenes en distintos oficios a través del dictado online de capacitaciones intensivas para neuquinos de entre 18 y 35 años. Se enseña de todo, como los roles de Asistente gerontológico, Cerrajería domiciliaria y del automotor, Ayudante de instrumentación, Instalador de aire acondicionado tipo split, Auxiliar recorredor de producción y Asistente de salud, entre otras disciplinas.
Rocío y Fernando, por su parte, se capacitaron en Programación Full Stack, un oficio altamente demandado ante el avance de la digitalización de todos los aspectos de la vida diaria, en una tendencia que se aceleró aún más a partir de la pandemia de coronavirus y el confinamiento que se produjo luego. Por eso, no tardaron en ser contactados por empleadores una vez que culminaron su formación.
Fernando tiene 35 años y está estudiando Informática en la Universidad Nacional del Comahue (UNCo). Aunque le faltan varias materias de la carrera, se anotó en el Plan 10 mil para sumar más conocimientos de ese lenguaje de programación y otros consejos prácticos para insertarse en el mundo laboral.
Antes de acercarse al Cpyme, había trabajado como recepcionista en un hotel y también había desarrollado trabajos free lance en el mundo de la informática. Sin embargo, este curso de seis meses le ofreció nuevas habilidades para pasar un proceso de selección en una empresa e ingresar de manera formal al mundo laboral.
"Lo mejor es que también pudimos aprender habilidades blandas", dijo sobre la formación, que incluye dos días semanales de capacitación en temáticas como diseño de curriculum, entrenamiento para entrevistas laborales o autoconocimiento, entre otras aptitudes que son muy valoradas por las empresas a la hora de contratar nuevo personal.
Los dos conocimientos, combinados, lo ayudaron a ingresar a ITSur, una empresa de soluciones informáticas en donde Fernando pudo aplicar sus conocimientos de programación, en un contexto de déficit de recursos humanos capacitados en estas aptitudes que son cada vez más necesarias.
Además de la gratitud por haber obtenido su primer empleo en blanco, Fernando se siente cómodo aplicando conocimientos de la facultad y de su capacitación intensiva. También con un ambiente laboral que lo recibió con los brazos abiertos.
Rocío, por su parte, había abandonado la carrera de Magisterio y estaba sin trabajo cuando se enteró de la existencia del plan 10 mil. Después de completar los requisitos y pasar una entrevista, quedó seleccionada para ser parte del programa de capacitación, que incluía tres clases semanales de habilidades duras y dos de habilidades blandas.
También había probado otros rubros: trabajó como secretaria, en comercio y administración, por lo que la programación fue un mundo nuevo para ella, y le gustó tanto que hoy apuesta a estudiar la carrera de Tecnicatura en Desarrollo Web en la UNCo. "En el plan 10 mil aprendí las bases, pero siempre hay que capacitarse en nuevos lenguajes", dijo.
Su inserción laboral también fue rápida. Los responsables de la empresa RSV la contactaron a través de LinkedIn, y Rocío desplegó sus nuevas habilidades para atravesar el proceso de selección. Hoy, ya está efectiva dentro de la empresa como programadora de una de sus plataformas.
En lo que va del año, son mil los jóvenes neuquinos que pasaron por este programa, que busca construir puentes entre la capacitación y el mundo laboral a partir de la capacitación en los oficios más solicitados en la actividad económica neuquina. En sus dos primeros años de desarrollo, el programa formó a más de 800 jóvenes neuquinos. La pandemia y el dictado a distancia permitieron ampliar el alcance territorial a 30 localidades en 2020, para acrecentar el número de personas capacitadas.
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