Ahora que no se pueden hacer grandes festejos, o que las celebraciones son reducidas y los invitados no llegan a contarse con los dedos de las manos, hay que buscar otras maneras de atesorar momentos. Quien hubiera dicho que el recuerdo de un embarazo podía transformarse en una hermosa pintura sobre la panza. Pero es así: el belly painting o maquillaje prenatal es una alternativa que se impone, y en Neuquén, la emprendedora Cecilia Troncoso Teker es una verdadera exponente.
“Con la pandemia hay algunas cosas que ya no se podían hacer, por ejemplo, los baby shower, pero se podían tener hermosos recuerdos de un momento único. Por eso, aprovechando el tiempo en casa, realicé capacitaciones virtuales para cuidarme a mí y a las mamás con profesionales de la belleza para prevenir el contagio específicamente en la rama del maquillaje artístico”, comenta la artista.
Divertiquen Maquillaje Artístico, como su nombre lo indica, es una fusión de diversión en Neuquén, que comenzó hace seis años cuando Cecilia siguió un deseo por perfeccionarse en las técnicas de pintura sobre piel. “El proyecto va a los cumples, piyamadas y demás eventos; pero puntualmente el maquillaje a embarazadas fue una motivación de este año”, relata, y agrega que las siete mujeres que ya pintó se llevaron una hermosa experiencia familiar. “A veces, si la mamá va en compañía del hermanito del bebé, le hacemos una pintura en composé a la manera de regalito extra para la familia”, cuenta Ceci.
“Por ahí ahora no se pueden hacer baby showers pero sí dejar hermosos recuerdos de esos momentos únicos”.
Ella es una creadora que se toma una buena parte del tiempo en producir el diseño; de hecho, lo boceta unos días antes para saber si las personas están conformes. “Yo puedo sugerir, pero ellos me van diciendo lo que quieren; porque no se trata solo de un dibujo en la panza, sino de algo significativo que representa una parte de sus historias”, afirma.
Así, con dedicación, minuciosidad y amabilidad, Ceci logra diseños hermosos que tienen a los bebés como protagonistas. “La mayoría de los dibujos son de los bebés realizando alguna actividad que incumbe a la vida familiar o a sus gustos”. Los trabajos pueden tomar hasta cuatro horas, entre la obra en sí misma y los adicionales por los protocolos de sanidad. “Con una amiga y colega de la provincia de Salta, después de habernos capacitado e investigado, armamos un protocolo para realizar maquillaje artístico infantil que está para descargar de manera gratuita para todos los pintacaritas del país que lo necesitan; sólo requieren de la aprobación en su respectivo municipio para poder ser implementado”, explica Cecilia. Desinfección antes y después de cada arte, esponjas que no se reutilizan, pinceles y sillas que se desinfectan; un extra de productos para la desinfección: “Todos estos esfuerzos, la salud los vale”, sintetiza la mujer.
Los dos polos de la pasión
En su rutina diaria, además de ser emprendedora, Ceci es mamá, compañera y tiene otro trabajo. “Trabajo en el área contable del ISSN, dos cosas totalmente diferentes; por un lado, la precisión exacta que requieren los números, por el otro, toda la creatividad puesta al servicio del arte; pero dos cosas que amo”, dice.
Con el body paintiing y los pintacaritas, comenzó motivada por un curso que iba a tomar y que se suspendió. También por el aliento de su mamá, que le regaló el primer set de maquillajes para que se animara a más. Después de eso no frenó más, y hasta hizo cursos presenciales en Estados Unidos, pintó en un hotel de Disney y dio clases magistrales por el canal Fava.tv, una señal internacional dedicado a este arte. “Si bien pinto sola, no lograría nada de esto sin el apoyo de mi familia. Mi marido me banca con todo el apoyo logístico, las nenas me hacen de modelos, mis sobrinos igual, realmente son un sostén muy importante para poder realizar mis sueños”, finaliza.
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