Por Ana Laura Calducci - [email protected]
Históricamente, la llamaban “el camino de las chacras”, pero de frutales casi no queda nada. La Avenida del Trabajo se convirtió con los años en una de las principales arterias de Plottier y, de a poco, se consolida también como una alternativa para ir desde esa ciudad hasta Neuquén sin sufrir los embotellamientos de la multitrocha.
Esta vía conecta la céntrica avenida San Martín de Plottier con el puente previo a la calle Río Colorado, en el límite con Neuquén. Tiene cuatro kilómetros de extensión y corre en paralelo a la multitrocha.
Durante décadas, la avenida fue una senda de tierra, por la que se andaba despacio. Antes de que Plottier explotara demográficamente, había pocas viviendas a lo largo del trayecto. El colectivo interurbano pasaba por ahí cada una hora y se lo conocía justamente como “el de chacras”. Luego, el sector se fue urbanizando y la calle se pavimentó. Eso llevó a muchas familias de los nuevos barrios cercanos a las bardas, en Plottier, a elegir esta avenida para saltearse el centro de la ciudad y esquivar la Ruta 22.
Pero el antiguo camino de chacras se transformó en una vía estratégica recién en los últimos años. Fue luego de que la Río Colorado se conecte con la flamante Autovía Norte y el municipio de Neuquén concluyera el asfalto en el barrio ferroviario, en el extremo oeste de la calle San Martín. Esas obras crearon varios circuitos viales entre una ciudad y otra, que tienen como nudo central a la Avenida del Trabajo.
El circuito más usado por los automovilistas parte del aeropuerto por la calle San Martín, luego se toma Río Colorado y Avenida del Trabajo. Por esa senda, se puede conectar la rotonda de la estación aérea con el centro de Plottier en apenas 15 minutos. Es el tiempo que se tarda a 45 kilómetros por hora, aunque la mayoría va a mayor velocidad.
Por la Multitrocha, el mismo trayecto demora de 15 a 20 minutos en horarios de baja circulación y hasta 30 en los momentos de mayor congestión, cuando la calzada está llena de camiones y los coches avanzan pegados unos a otros.
La Ruta 22 tiene como principal contratiempo una decena de semáforos, que no están sincronizados. Aunque muchos pisan el acelerador apenas ven la luz verde, unas cuadras más adelante deben frenar porque se topan con la señal en rojo.
Sobre la Avenida del Trabajo, en cambio, hay un solo semáforo en la esquina donde arranca la arteria, que es el que permite bajar hacia el centro de Plottier o subir a los barrios de la zona de bardas. Luego, antes de llegar a Neuquén, hay otro cruce semaforizado en la curva que conecta con Río Colorado.
El año pasado, el municipio de Plottier repavimentó el tramo más deteriorado de la Avenida del Trabajo y eliminó varios badenes, lo que colaboró también con un tránsito más fluido. La contra, según los vecinos del sector, es que la obra profundizó el problema con la acumulación de agua sobre la calzada cuando hay lluvias intensas.
Por sus dimensiones, la avenida de Plottier absorbe sólo una porción del tráfico de la multitrocha. Es una calle urbana, sin banquina ni doble carril, donde hay que manejar con calma. Sin embargo, a medida que la ruta se vuelve más caótica, esta arteria se afianza como una alternativa rápida y segura para los que quieren escapar de los semáforos en rojo, los conductores pisteros y los bocinazos.
El desvío obligado cuando hay un piquete
Aunque por años fue un camino de chacras, la Avenida del Trabajo siempre cumplió un rol vial importante en la comunicación de las dos ciudades.
Desde hace décadas, es el desvío obligado cuando se corta la Ruta 22, entre Neuquén y Plottier. Cada vez que hay un piquete o una obra que obstruye el tránsito, la calle se satura con miles de vehículos que avanzan a paso de hombre.
La avenida tiene varias salidas a la Multitrocha. Además de la Río Colorado, en el límite con Neuquén, está la avenida Constituyentes, dos kilómetros más al oeste, que desde hace varios meses tiene asfalto. Luego, al llegar a la Avenida San Martín, la arteria se transforma en la calle Buratovich, también con pavimento, y se conecta con la Ruta 22 a través de la calle Roca, formando un anillo vial.
La avenida sirve también de acceso a la Escuela 234, ubicada a unos metros del puente de Río Colorado. En época de clases, cuando los chicos entran y salen de las aulas, en el semáforo ubicado en el límite de Plottier y Neuquén, se forman varias cuadras de cola a cada lado.
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