El clima en Neuquén

icon
Temp
87% Hum

Bajar la mortalidad infantil: un logro que comenzó en los 70

El Plan Provincial de salud fue clave para revertir un cuadro angustiante.

Parece que hubiera ocurrido hace una eternidad, pero el descenso de la mortalidad infantil en la provincia de Neuquén fue un logro que recién comenzó a concretarse hace 52 años.

Hasta 1970 los casos de hidatidosis, chagas y desnutrición, sumados a las epidemias de sarampión, las diarreas de verano y las neumonías de los inviernos, hacían estragos en la población neuquina.

Te puede interesar...

La salud pública era una de las materias pendientes, ya que prácticamente no existía, pero no era tan sencillo poner en marcha un plan estructural que mejorara el servicio y lo llevara a cada rincón de la provincia, aunque eso generara nuevos desafíos.

Los números de aquel entonces eran alarmantes. Neuquén, junto a dos provincias del norte, encabezaban el ranking de aquellas oscuras estadísticas. De cada 1000 recién nacidos, morían 110, y la gran mayoría por causas evitables.

En 1970, Felipe Sapag había sido nombrado interventor en Neuquén bajo el gobierno del general Juan Carlos Onganía, aunque ya había gobernado el territorio y sabía las necesidades urgentes que había cuando asumió como gobernador en 1963. Una de ellas era la salud pública.

La primera medida que se tomó para revertir las estadísticas de mortalidad infantil y mejorar la salud pública de la población fue invertir en recursos humanos tanto en la incorporación de profesionales como en su capacitación. Luego se inició un ambicioso plan de vacunación por todo el territorio.

En ese año de aplicación del programa, sólo con la vacunación y el control del menor de 2 años y la ración de leche en polvo mejoró la tasa de mortalidad infantil bajó de 110 a 70 muertes cada mil nacidos vivos. Pocos años después, la cifra se redujo a menos de la mitad.

Una figura clave en el proyecto de crear un Plan Provincial de Salud fue la doctora Elsa Moreno, una médica chaqueña especialista en salud pública que llegó a Neuquén en la década del 70 y fue la encargada de coordinar el programa.

Fue un trabajo intenso que incluyó además que el Estado se encargara de la salud de la población más allá de los hospitales, a través de los médicos sanitaristas que comenzaron a recorrer la provincia. “Esto permitió el control de las embarazadas, la institucionalización de los partos y la detección precoz de las enfermedades infantiles”, explicó alguna vez Moreno.

Lo más leído

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario