Un hombre pasó décadas buscando a su madre biológica pero el final de la historia fue triste: cuando finalmente la pudo localizar, la encontró muerta el día que la iba a conocer.
Steven Smith, un agente de seguridad de 41 años, fue adoptado cuando apenas era un bebé de tres meses, pero siempre se preguntó por la mujer que lo abandonó en su momento. Finalmente, pudo saber quién era su mamá, que se llamaba Daphne Morfydd Jones y tenía 62 años. Sin embargo, en un golpe desgarrador del destino, el día que la iba a ver la encontró tirada en su baño luego de que sufriera un ataque cardíaco.
Steven -que hoy es padre de cuatro hijos- nació en Gales. Cuando era adolescente y tenía una vida feliz con su familia en Essex, le dijeron por primera vez que sus padres no eran sus verdaderos padres; ya que en realidad había sido adoptado cuando apenas tenía tres meses de vida. La noticia de que su verdadero nombre era Jason Neal Jones le resultó una "verdadera conmoción".
Sin embargo, Steven se molestó realmente cuando se dio cuenta de que los servicios sociales habían perdido su expediente, por lo que no había registro de los datos de sus progenitores biológicos. Entnces, desde ese momento, comenzó una misión para encontrar a su familia de sangre. Rápidamente descubrió que su padre había sido enviado a la cárcel y que su madre había quedado sola y sin posibilidades, motivo por el cual habría decidido darlo en adopción en ese momento. "No sé por qué mi padre fue sentenciado a la cárcel y tampoco por cuánto tiempo", le dijo Steven a Wales Online.
De a poco, avanzó con su investigación y logró encontrar a un hermano, al que sin embargo por el momento no pudo conocer por diferentes circunstancias, según contó. Incluso, tampoco lo pudo ver después de hacerse una prueba de ADN en octubre del 2020. "Él se había hecho la misma prueba unos años antes, así es como lo pudimos saber", explicó. Un tiempo después, descubrió que también tenía una hermana. Y fue ella la que le dio la dirección de la casa de su mamá, en la zona este de Londres.
En plena pandemia de coronavirus, Steven tuvo que esperar hasta que finalizara la cuarentena para poder conocerla. Ansioso, se puso su mejor traje para causar una buena primera impresión en el reencuentro con su madre. Pero recibió un golpe devastador cuando llegó al domicilio. En cuanto llegó a la casa, rápidamente notó que había varias cartas sin abrir frente a la puerta. "Llamé a la puerta de los vecinos y me dijeron que no la habían visto desde hacía varias semanas", relató.
Junto a su hija Amy fue hacia la parte de atrás de la casa y ella notó que la puerta estaba abierta, por lo que entraron. La cama estaba deshecha y había platos para lavar. "En ese momento me di cuenta de que estaba desplomada en el baño. Llevaba muerta un tiempo, aparentemente por un ataque al corazón’’, relató con tristeza.
Steven nunca llegó a conocer a su madre, pero organizó su funeral y esparció sus cenizas cerca de su casa para poder visitarla.
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