El clima en Neuquén

icon
17° Temp
25% Hum
LMNeuquen hijo

"Cada nacimiento de un hijo es un renacer de una"

Eleana parió a su segundo hijo Fausto en soledad y habiendo sufrido el abandono en los controles de embarazo en plena cuarentena.

Eleana Peralta estaba sola y embarazada de 37 semanas cuando recibió el diagnóstico más terrible: la placenta no estaba alimentando correctamente a su bebé y el pequeño estaba realizando un esfuerzo sobrenatural para poder compensar la inanición, lo que lo podía en riesgo de vida.

“Creo que eso fue lo más duro, me sentía físicamente bien y que me comunicaran eso estando sola me hizo vivir un miedo total”, explica la joven de 35 años. Ella ya era mamá de Facundo (12) y el nacimiento de Fausto la ilusionaba porque se venía preparando para experimentar por primera vez un parto natural. Pero por la situación que atravesaba el mundo y el país para el 28 de abril, nada de eso fue posible, y hoy, recuerda con un sesgo de dolor el que habría de ser uno de los días más felices de su vida.

Te puede interesar...

Transitábamos marzo y Ele ya había entrado en licencia por ser persona de riesgo al haberse declarado el aislamiento obligatorio. “Mi obstetra me había cancelado el turno de control unos días antes del 17 de marzo y yo estaba buscando cómo retomar con ella para poder acceder a la atención”.

Lo que ocurrió en el último trimestre de su embarazo lo atribuye un poco al abandono de su médica (responsable de acompañarla hasta el momento del parto) y un poco al contexto que nos atemorizaba a todos: contraer el virus. Por lo que en ningún momento Eleana aduce que sufrió maltrato por parte de las enfermeras y todos los que de alguna manera la ayudaron a dar con su partera; sino más bien que por el miedo al coronavirus, la confusión circundante y los protocolos estrictos, no tuvo el acompañamiento que ameritaba su condición.

Eleana-madre-tiempos-covid-03.jpg

“Parir es difícil, maternar también, y hacerlo sin nadie de tu círculo amoroso a tu alrededor, mucho más”, recuerda. Apenas le hicieron la ecografía le informaron que debía ir a cesárea de urgencia para salvar a Fausto, y ahí volvió a darse otro episodio en que se vieron vulnerados sus derechos como persona gestante.

“Mi marido no pudo ingresar a la cirugía, lo dejaron en la puerta porque nos dijeron que no se podía por los protocolos; y eso fue muy angustiante porque no sabíamos si el bebé salía intubado de ahí o cómo salía”, argumenta Eleana.

Eleana-madre-tiempos-covid-01.jpg
Eleana Peralta junto a sus hijos Facundo (12) y Fausto (5 meses)

Eleana Peralta junto a sus hijos Facundo (12) y Fausto (5 meses)

Ahora que todo está bien, que todos en la familia sonríen, que hay un bebé rellenito y rozagante que se para un poco sobre sus piernas fornidas, maternar en pandemia es más fácil. “Incluso le encuentro el lado positivo; si bien por un lado nos afectó, por el otro nos permite tener más tiempo en familia; Fausto es un bebé afortunado que tiene a sus padres día y noche porque nosotros tenemos la suerte de poder trabajar desde casa”, reflexiona la mujer.

El bebé tiene cinco meses, y a pesar de haber estado unos días en neo para que lograran restablecerle la glucosa y el peso, clínicamente superó el cuadro. “Hasta llegó a tener un derrame cerebral por la fuerza que había hecho para alimentarse”, recuerda Ele con dolor. Más adelante, también lamenta que no pudo elegir la manera en que iba a alimentar a su bebé.

Eleana-madre-tiempos-covid-00.jpg

“Entiendo que es porque debían resolver, pero en Neo no pude darle de amamantar a mi hijo, hasta le dieron leche de fórmula y no la mía; me costó mucho después restablecer la lactancia exclusiva”, relata Eleana y destaca la importancia de informarse sobre los derechos que tienen las mujeres en el marco de la Ley de Parto Respetado que rige en la Argentina.

“Le quiero decir a todas las embarazadas que van a tener alumbramientos en pandemia que no se dejen avasallar, que todo está bien mientras nuestros hijos nos tengan fuertes a nosotras. Que se preparen para disfrutarlo aunque estemos en este contexto porque el nacimiento de cada hijo es una vez, y nosotras renacemos con ellos en cada nacimiento”, concluye.

"Cada nacimiento de un hijo es un renacer de una"

Lo más leído

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

2.0833333333333% Me interesa
79.166666666667% Me gusta
2.0833333333333% Me da igual
12.5% Me aburre
4.1666666666667% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario