La Policía de Misiones detuvo a una mujer argentina que fue condenada en ausencia en Brasil a 34 años de prisión por torturar y matar a golpes a su pequeño hijo de tres años, y que se mantenía prófuga de la Justicia tras escaparse de una prisión del país vecino. La familia del padre de la víctima fue quien la localizó y le dio aviso a las autoridades.
El arresto se concretó ayer, en la localidad misionera de Eldorado, donde la identificada como Fernanda Fidelina Vázquez había buscado refugio en la casa de sus parientes después de escapar de la cárcel del estado de Santa Catarina, en octubre de 2021. Familiares paternos del niño asesinado vieron a la joven de 24 años ingresar en la casa de una hermana, en el Kilómetro 4. En forma inmediata, alertaron al 911, que no tardó en enviar a los efectivos al lugar y estos corroboraron que tenía un pedido de captura internacional.
En diciembre pasado, dos meses después de que la acusada se fugara de la unidad penal de Santo Antonio Do Sudoeste, la Justicia brasileña la halló responsable de la muerte y los tormentos que sufrió el pequeño Martín Alexander Figueredo y la condenó a 34 años, dos meses y dos días de prisión. La pena mayor recayó sobre el padrastro del menor, Paulo Hernán Alvez, de 25 años, quien deberá cumplir una pena de 37 años y dos meses de cárcel en un régimen penitenciario cerrado.
La pareja vivía en Misiones pero de un día para otro, desapareció. A los abuelos paternos de Martín, que son de Eldorado, le dijeron que se iban a radicar en la también localidad misionera de Pozo Azul pero desaparecieron sin dejar rastros. Los intentos por hallar a Alvez y Vázquez junto al niño resultaron vanos durante eternos meses. Recién tuvieron noticias en abril de 2020 y las mismas fueron terribles: un domingo, el nene fue derivado desde la localidad brasileña de Bom Jesús al Hospital de Barracao, en la frontera con Argentina, con graves heridas que provocaron su muerte. La madre y su pareja dijeron que el chico había sufrido un accidente doméstico y golpeó su cabeza contra la cabecera de una cama. Sin embargo, los médicos dudaron de esa versión porque el chico tenía lesiones que no eran compatibles con una caída.
Tras declararse la muerte de Martín, la autopsia reveló que era víctima de constantes golpizas, malos tratos y una deficiente atención por parte de los papás. Los especialistas constataron un traumatismo de cráneo pero también una hemorragia abdominal aguda debido a la rotura del hígado y un desgarro en el riñón izquierdo. Además, en su cuerpo se hallaron numerosos hematomas, lesiones que ponían en evidencia la crueldad con la que era tratado, y también observaron que recibía mordidas.
Acorralada por las evidencias, Fernanda buscó descargar toda la responsabilidad en su pareja. Así, contó que Alvez solía agredir al niño por cualquier motivo, incluso cuando lloraba porque tenía hambre. El joven, en tanto, se justificó al confesar que solía “perder la cabeza” y golpeaba al chico. Además, sostuvo que la madre también lo agredía.
Te puede interesar...











