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La Mañana Ávalos

Caso Ávalos: ex funcionario complicó al encargado de Las Palmas

Declaró ante la Justicia Federal y ratificó todo lo investigado por LMN. Aseguró que Patricio Sesnich intentó coimear al municipio para reabrir el boliche que fue clausurado tras la  desaparición del estudiante.

En la semana se retomaron las testimoniales en la Justicia Federal por la desaparición forzadas del estudiante universitario Sergio Daniel Ávalos, que fue visto por última vez dentro del boliche Las Palmas la madrugada del 14 de junio de 2003.

El 25 de junio pasado LMNeuquén publicó el informe: “La sórdida historia del encargado de Las Palmas”. En el mismo se daba cuenta de los manejos de Patricio Sesnich que por ese entonces era encargado del boliche, yerno y esbirro del dueño del predio, el empresario reginense Pedro Nardanone.

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A raíz de esa publicación comprometedora, la querella de Ávalos citó a declarar a un ex funcionario municipal del área de Comercio.

A mediados de esta semana se produjo la testimonial ante el juez federal Gustavo Villanueva y el querellante Sergio Heredia.

“El artículo periodístico me refrescó muchas cosas que pasaron en ese momento y como estoy bajo juramento es mi obligación contar todo”, dijo el ex funcionario del cual no se puede brindar su nombre porque es parte de la causa y su testimonio se terminará de develar en juicio.

Uno de los puntos más trascendentes de las tres horas y media de declaración fue la confirmación del intento de coima por parte de Sesnich y el posterior apriete que conllevó a que el funcionario estuviera un mes bajo custodia policial.

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Levantar la clausura

Tras la desaparición forzada de Sergio Ávalos, un delito continúo y de lesa humanidad, el boliche fue clausurado el 3 de julio de 2003.

A los pocos días, en las oficinas de Comercio del municipio, que estaban frente al ACA, se convocaron unos 30 trabajadores de Las Palmas repudiando la clausura porque los dejaba sin trabajo.

Con ese escenario de fondo, que tranquilamente se puede decir que fue pergeñado, Sesnich ingresó a las oficinas y se reunión con el director de Comercio. El encargado de Las Palmas “cargaba un portafolio de esos rectangulares”, declaró.

Si bien Sesnich no dio a conocer el monto, “sí, trató de coimearnos por todas las sugerencias que hizo. Fue algo muy claro”, contó al juez el ex funcionario de acuerdo a la información que accedió este medio.

Esa reunión terminó de manera abrupta y Sesnich se fue sin lograr el objetivo, lograr que el boliche donde desapareció un joven en democracia abriera nuevamente sus puertas al público, porque en definitiva, Las Palmas era una usina generadora de dinero y Sergio Ávalos nadie, solo un pibe de Picún Leufú.

El ex funcionario contó que tras rechazar la espuria propuesta, su vida familiar fue alterada.

Una tarde, el funcionario estaba en su casa y vio bajar de un vehículo a dos hombres, de los cuales le brindó características al juez y hasta manifestó estar en condiciones de identificarlos. Tras una breve charla por un auto que tenía a la venta le dijeron: “te estás metiendo en camisa de once varas, pisando intereses complicados, por lo que tendrías que tranquilizarte un poquito”.

Producto de esa situación, el ex funcionario estuvo con custodia policial durante un mes en la puerta de su casa. Confió que hasta les daba de comer a los efectivos que día y noche lo protegían tanto a él como a su familia.

Desde la querella, manifestaron que tienen la certeza que los apretadores están vinculados a Sesnich y a la desaparición de Ávalos. Incluso, ya hay claras sospechas de qué trabajadores del boliche serían.

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Todo se arreglaba con plata

El ex funcionario profundizó y detalló algunos aspectos que dio a conocer LMN en el informe, donde narrábamos que los inspectores municipales eran “comprados” por el boliche.

El hombre le describió al juez la pesadilla que vivía el municipio porque no alcanzaban los inspectores para controlar los locales nocturnos y Las Palmas “los adornaba para que miraran para el costado. Una falta de ética absoluta de parte de los inspectores”.

En ese entonces la Municipalidad contaba con solo cuatro inspectores para controlar la movida nocturna que estaba compuesta por siete boliches sin contar los bares.

Lo que se solía hacer era el denominado control de apertura. “Principalmente para corroborar que las puertas de emergencia no estuvieran bloqueadas porque se acostumbraba ponerles candados, sillas o cajones para que nadie desde adentro les abriera a los que estaban afuera”, describió en su declaración.

Otra de las tareas de los inspectores era controlar que funcionara correctamente el sistema de cámaras, que justo la noche que desapareció Ávalos dejó de grabar en Las Palmas. Detalle que complica no solo al boliche sino también al municipio.

El ex funcionario le aclaró al juez: “en el rubro de la noche, los que trabajan no son personas fáciles ni prolijas”. A la vista está.

Incluso detalló una maniobra que reveló LMN en su informe, por la cual Las Palmas cada determinado tiempo cambiaba la razón social para evadir deudas, entre otras cosas, por lo que se iniciaba un expediente de cero. “Eso significaba mucha plata, pero ellos no tenían problemas con la plata”, describió el ex funcionario.

La Policía complicada

El querellante Sergio Herida preguntó por la situación de los militares porque desde que asumió la causa el letrado salteño denunció: “no podía haber militares trabajando en el boliche a menos que estuvieran retirados. Eso estaba prohibido”.

El ex funcionario reconoció como ciertos los dichos del querellante y explicó: “en su momento me hizo ruido el tema de los militares, pero la Policía me dijo que eran retirados”.

Lo cierto es, que el personal del Ejército que se desempeñaba en Las Palmas estaba en actividad en el Batallón de Ingenieros de Montaña 6 que tiene asiento en Neuquén y de eso hay basta documentación en el expediente que lo demuestra.

Lo que aclaró el ex funcionario, es que en ese entonces tenían un registro de guardias de seguridad.

“Si algún particular quería ser guardia tenía que venir, presentar el certificado de antecedentes, le hacíamos foto y se les dictaba un curso de resolución de conflictos que duraba entre dos y tres días”, declaró en sede de la Justicia Federal.

Policías y ex militares no tenían que hacer el curso porque se suponía que estaban capacitados.

Para la querella es cada vez más claro el escenario y las responsabilidades del boliche y del personal de seguridad en la desaparición forzada de Sergio Ávalos. El pedido de imputaciones, solo es cuestión de tiempo.

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Carta documento

Tras la publicación del 25 de junio de LMNeuquén, Patricio Sesnich, el 27 de junio, remitió una carta documento al medio y otra a este periodista.

“Lo intimo a que rectifique sus afirmaciones sobre mi persona en la nota, todas falsas. La nota contiene innumerables falsedades, por ejemplo, no existió la charla en la dirección de Comercio y menos un intento de cohecho. Una acusación grave que requeriría de pruebas”, reza el texto de la carta documento que envió Sesnich quien estaba como encargado de Las Palmas al momento de la desaparición forzada de Sergio Ávalos.

A las 48 horas, tal como lo dictaba la intimación, se le respondió por la misma vía: “Niego que en la misma se lo involucre falsamente en conductas ilícitas o antiéticas. Respecto de la información en ella vertida sobre sus actividades, lazos familiares y rol desempeñado en el establecimiento denominado Las Palmas, reuniones con empleados del mismo, charla en la Dirección de Comercio, empleo público, sector social con el que se codea etc., la misma se basa en fuentes confiables, en declaraciones de funcionarios y en constancias de expedientes judiciales pero, fundamentalmente, la misma se relaciona con el avance de la causa en la que se investiga un hecho de inusitada gravedad y de indudable interés público y actual, como lo es la denominada causa Ávalos en la que se intenta esclarecer la desaparición forzada de persona, delito continuado, de lesa humanidad e imprescriptible. Conforme lo expuesto, no existe inexactitud ni razón alguna que justifique una rectificación”.

Además, se le ofreció la posibilidad de que ejerza su derecho a réplica que hasta la fecha, Sesnich no ha utilizado. Sus palabras, parecen desplomarse frente al testimonio que recibió la Justicia Federal en esta semana.

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