Chalecos amarillos: otra vez violencia y heridos en Francia

Los incidentes ocurrieron en París, epicentro de esta nueva protesta.

Los chalecos amarillos volvieron este sábado a las calles francesas en diversas manifestaciones y protestas. Una de ellas, en París, tuvo como fin rendir homenaje a los heridos en marchas anteriores. Así, se pudo ver en primera fila a personas que perdieron un ojo y otras con una pierna enyesada.

Sin embargo, en la Plaza de la República, una vez más hubo incidentes entre los chalecos y la Policía, con algunos episodios de bastante violencia que terminaron con gases lacrimógenos para reprimir a los manifestantes, que ocasionaron destrozos e iniciaron pequeños focos de incendio en las calles.

Te puede interesar...

En la capital, las autoridades estimaron que hubo 14 mil personas en las calles (en el país el número se hizo extensivo a 60 mil) y en total se registraron 18 detenciones.

El movimiento opositor a Macron parece estar compacto y decidido a seguir adelante con las protestas, al menos hasta el 15 de marzo, día en que finalice el Gran Debate Nacional impulsado por el presidente francés.

Pese a las diferencias que tuvieron en los últimos tiempos, marcharon juntos referentes como Eric Drouet, Priscillia Ludosky y Maxime Nicolle, alias Fly Rider. Entre los heridos que se manifestaron estuvo Jerome Rodrigues, mano derecha de Drouet, quien resultara gravemente lastimado en un ojo por una munición antidisturbios la semana pasada, las polémicas “pelotas de goma”.

En las protestas se calcula que hay unas 70 personas heridas por granadas de estruendo y balas de goma. Uno de los lesionados fue Louis Boyard, presidente de la Unión Nacional de Estudiantes de la Escuela Secundaria, quien fue llevado en ambulancia a un hospital por heridas en una pierna.

La marcha -en la que por primera vez se había planeado un recorrido único en París- salió desde el distrito 12 hasta la Plaza de la República, pasando por la Bastilla. Cuando los chalecos llegaron y la Policía dio la orden de dispersión, estallaron los disturbios. Así, se vieron imágenes de contenedores en llamas, puestos de diarios dañados y marquesinas destrozadas. Según se reportó, los manifestantes lanzaron bombas de humo, piedras y palos contra la Policía, a lo que los agentes respondieron con gases lacrimógenos y armas no letales.

Una jornada larga que tuvo de todo

Una postal partida

En un momento, la Plaza de la República quedó dividida en dos: de un lado, los manifestantes pacíficos, sentados, cantando y gritando las consignas del movimiento; del otro, la batalla campal que sostenían los más violentos con la Policía.

Pocos pero más calmos

Una vez que cayó el sol sobre París y los ánimos ya estaban más calmados, la jornada de protesta culminó con la llamada “noche amarilla”, que tuvo pocos participantes pero se desarrolló en un ambiente tranquilo y sin ningún episodio de violencia.

En las provincias fue light

A pesar de que esta nueva jornada de protestas fue nacional, en el interior de Francia el nivel de participación fue mucho menor al de la capital. El punto más concurrido fue Valence, en el sudeste francés, donde pese al diluvio hubo 4500 manifestantes en las calles.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído