Bañarse al despertar o antes de dormir: lo que dicen expertos sobre higiene
Descubrí por qué ducharse a la hora equivocada puede aumentar el mal olor corporal y la acumulación de microbios en las sábanas.
El momento ideal para bañarse sigue despertando discusiones: los defensores de la ducha matutina aseguran que ayuda a despertar y arrancar el día con energía, y los que prefieren la ducha nocturna destacan su capacidad para relajar el cuerpo y favorecer un sueño reparador.
Sin embargo, desde la perspectiva de la microbiología y la higiene personal, la hora en que tomamos la ducha puede influir directamente en la calidad del olor corporal, la presencia de bacterias y la limpieza de las sábanas.
Cómo las bacterias afectan nuestro olor y la higiene de la piel
El sudor fresco no tiene olor; el mal aroma que percibimos se produce por bacterias que viven sobre la piel, principalmente estafilococos, que descomponen el sudor y liberan compuestos de azufre llamados tioalcoholes, responsables del característico olor corporal. Durante el día, la piel y el cabello acumulan contaminantes y alérgenos como polvo, polen y partículas de la ropa, además del sudor y la grasa natural.
Estos microbios del microbioma cutáneo pueden transferirse a la ropa de cama, convirtiendo las sábanas y fundas de almohada en un reservorio de bacterias y células muertas de la piel. Incluso si uno se ducha antes de acostarse, el cuerpo seguirá produciendo sudor durante la noche, alimentando nuevamente a los microbios y provocando que al despertar el cuerpo ya contenga bacterias generadoras de olor.
Beneficios y limitaciones de ducharse por la noche
La ducha nocturna permite eliminar parte de los alérgenos y el sudor acumulado durante el día, lo que reduce la cantidad de contaminantes que llegan a las sábanas. Sin embargo, este beneficio puede ser limitado si la ropa de cama no se lava con frecuencia, ya que los microbios presentes en las sábanas pueden transferirse nuevamente al cuerpo mientras dormimos. Además, las duchas nocturnas no evitan la caída de células de la piel, que alimentan a los ácaros del polvo, cuyos excrementos pueden causar alergias y agravar problemas respiratorios como el asma.
Por lo tanto, ducharse por la noche no garantiza un cuerpo completamente libre de bacterias al despertar, y su efecto sobre el olor corporal dependerá de la higiene de la ropa de cama y del ambiente de descanso.
Ventajas de la ducha matutina y cuidados esenciales
La ducha de la mañana elimina las células muertas de la piel, el sudor y las bacterias acumuladas durante la noche, dejando el cuerpo más limpio antes de vestirse. Esto contribuye a que la persona tenga menos microbios cutáneos que generen mal olor durante el día, especialmente si se pone ropa limpia. Además, iniciar la jornada con una ducha ayuda a reducir la población de bacterias que se alimentan del sudor, mejorando la percepción de frescura y limpieza.
Independientemente de la hora en que se prefiera darse una ducha, la higiene de la ropa de cama sigue siendo fundamental. Lavar sábanas y fundas de almohada al menos una vez por semana elimina sudor, células muertas de la piel, aceites sebáceos y hongos, reduciendo la proliferación de microbios productores de olor y protegiendo tanto la piel como el descanso.
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