Resuelven el misterio de los gatos naranja: el secreto de su ADN que lo cambia todo
Dos investigaciones encontraron la clave genética que genera el pelaje de ese color. Por qué se da mucho más en machos.
Asociados con personalidades carismáticas y energéticas, los gatos naranjas también esconden un misterio: a qué se debe el característico color de su pelaje. Ahora, dos equipos de investigación independientes de las universidades de Stanford y Kyushu identificaron una alteración genética específica que parece ser responsable de este distintivo tono de esos felinos.
Los gatos completamente naranja tienen una particularidad genética: la enorme mayoría son machos, mientras que las hembras suelen presentar combinaciones de naranja, negro y blanco, como ocurre en las conocidas gatas carey y calicó. Durante más de un siglo se sabía que la explicación debía estar relacionada con el cromosoma X, pero faltaba identificar con precisión cuál era el gen responsable.
Qué determinaron los nuevos estudios sobre los gatos naranja
De acuerdo con la revista científica Popular Science, las investigaciones independientes lideradas por el genetista Greg Barsh de la Universidad de Stanford y el biólogo Hiroyuki Sasaki de la Universidad de Kyushu, llegaron a la misma conclusión: una pequeña región de ADN ausente en el gen ARHGAP36, localizado en el cromosoma X, es la responsable de desencadenar el proceso que hace que los gatos produzcan un tipo de pigmentación anaranjada.
Este hallazgo fue corroborado al analizar 145 gatos naranjas. Según los resultados, todos los ejemplares compartían una región específica del ADN con aproximadamente 1,28 millones de pares de bases. Dentro de esta área, se encontraron 51 variantes genéticas únicas.
Sin embargo, la mayoría de estas variantes también aparecían en razas sin pelaje naranja, reduciendo las posibilidades a tres variantes clave. Entre estas, se destacó una eliminación genética de 5.000 pares de bases cercana al gen ARHGAP36, que regula importantes procesos celulares.
Mito o realidad: por qué los gatos naranjas son locos
Hay una cuestión de genética y sexo: alrededor del 80% de los gatos naranjas son machos y los machos tienden a ser más activos, territoriales y juguetones de manera natural
Por qué el gen ARHGAP36 determina el color naranja de los gatos
Este gen influye directamente en la producción de pigmentos al interactuar con otro gen crucial, MC1R, que regula la melanina, el pigmento que da color al cabello, piel y ojos en muchas especies. Cuando ARHGAP36 se activa en exceso, suprime la función del gen MC1R.
Esto provoca que los melanocitos (células productoras de pigmento) produzcan predominantemente feomelanina, el pigmento que genera los tonos rojizos y amarillos característicos del pelaje naranja, en lugar de eumelanina, que produce colores oscuros como el negro o el marrón.
El hallazgo resulta especialmente importante porque durante décadas se conoció este fenómeno simplemente como el “gen naranja”, pero sin saber exactamente qué gen era ni cómo funcionaba. El descubrimiento también permitirá investigar cuándo surgió por primera vez el color naranja en los gatos mediante análisis de ADN en restos arqueológicos.
Por qué la mayoría de los gatos naranja son machos
La ubicación de la mutación en el cromosoma X permite comprender otra de las características más conocidas de los gatos naranjas. Los machos poseen normalmente un cromosoma X y uno Y, mientras que las hembras tienen dos cromosomas X. Por eso, un macho que hereda la variante naranja en su único cromosoma X puede expresar el color en todo su pelaje.
En las hembras, en cambio, la situación es más compleja porque tienen dos cromosomas X. Si uno contiene la variante asociada con el naranja y el otro posee la variante relacionada con la pigmentación oscura, durante las primeras etapas del desarrollo cada célula puede inactivar aleatoriamente uno de sus dos cromosomas X. Como consecuencia, algunas zonas de la piel expresan una versión y otras zonas expresan la otra. El resultado son las características manchas naranjas y negras de las gatas carey y calicó.
Este fenómeno de inactivación aleatoria del cromosoma X ya era conocido desde hacía décadas y los gatos carey eran considerados uno de los ejemplos clásicos para estudiarlo. Lo que faltaba era identificar el gen concreto que estaba detrás del llamado “locus naranja”. Los nuevos trabajos de Kyushu y Stanford finalmente permitieron conectar ese fenómeno clásico con ARHGAP36.
Por esa razón, una gata completamente naranja necesita una combinación genética diferente de la que requiere un macho naranja. Las hembras que poseen una variante naranja en uno de sus cromosomas X y otra variante en el segundo pueden terminar siendo carey o calicó debido a la inactivación del cromosoma X. Es precisamente esta particularidad la que explica por qué esos patrones de pelaje son mucho más frecuentes en hembras.
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