Cómo atraer cosas buenas

la columna de Bernardo Stamateas. Licenciado en Psicología, sexólogo clínico y escritor (www.stamateas.com)

Hay personas a las que pareciera que siempre les suceden cosas malas.
Escuchamos a gente decir: "Mi novio me engañó", "mi amiga se murió", "mi mamá me echó de casa", "se me cayó el techo encima"... todas cosas negativas. Y uno se pregunta cómo es posible. De alguna manera, ellos "atraen" la mala suerte.

Pero también hay personas a las que siempre les va bien.
Algunos deciden dejar un trabajo y al otro día consiguen uno mejor. Cambian más de una vez de trabajo y nunca están desempleados.

A diferencia de los anteriores, ellos "atraen" la buena suerte.

La razón por la que es posible atraer la buena suerte o la mala suerte es que ambas están sujetas a ciertas leyes. De modo que, si activamos esas leyes, atraeremos una cosa o la otra.
Te voy a compartir dos leyes para atraer todo lo bueno en tu vida:

Primera ley: La gente que atrae la buena suerte desarrolla relaciones interpersonales.
Es decir que se conectan con otros, amplían su círculo de conexiones. Cada día proponete conocer a alguien, porque las cosas buenas reservadas para vos están escondidas en la gente. Cuanta más gente conozcas, más posibilidades tendrás de conectarte con aquello que estás necesitando.
Todos podemos aprender a aumentar nuestras relaciones.

Cuando uno amplía su circuito de conexiones, no debería hacerlo para ver qué le puede pedir al otro, sino para ver qué le puede ofrecer. Sólo cuando uno se brinda desinteresadamente a los demás recibe una medida mayor a cambio.

No necesitamos amigos, necesitamos contactos que nos aporten aquello que necesitamos para lograr nuestras metas y sueños.

Segunda ley: La gente que atrae la buena suerte escucha su voz interior. La gente que atrae la buena suerte se mueve mucho por intuición.

¿Qué es la intuición? Es la voz interior, la corazonada, cuando uno siente o sabe algo, pero no tiene idea de cómo lo sabe, ¡sólo sabe que lo sabe!

Sin embargo, no es algo mágico que llega de repente. Todo lo que nosotros aprendemos queda guardado en un archivo en el cerebro, y ni siquiera sabemos que está allí, pero toda esa información aparece luego como intuición.

Por supuesto que a veces falla, pero tenemos que escuchar un poco más lo que sentimos en nuestro interior y confiar en ello.

¿Estás recibiendo cosas buenas en tu vida? Hay que salir de la caja de zapatos. Ampliá tu circuito de conexiones. Practicá sonreír. Escuchá la voz de tu intuición que está cargada de toda la sabiduría guardada en tu interior. Y pronto comenzarás a ser conocido como "una persona de buena suerte".

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