Cómo hay que proteger a los más chicos del sol veraniego
El verano ya está en el horizonte y con la llegada de los días más cálidos, las personas se exponen más al sol, ya sea porque caminan más por la calle, pasan más tiempo en la pileta o realizan más deportes y salidas al aire libre. Y es imprescindible cuidar la piel de los más chicos durante la temporada de verano.
Según la Sociedad Argentina de Dermatología, el enrojecimiento dérmico es una reacción inmediata al sol y es común que suceda en personas de tez y ojos claros. Las pieles más oscuras no pasan por esta etapa, sino que se broncean directamente. En este sentido, hay una serie de precauciones básicas que deben tomarse con los más chicos, ya que no se debe exponer al sol a bebés de hasta 6 meses de vida (hasta este momento no pueden utilizar protectores), y hasta los 3 años, por lo menos, protegerlos con ropa de algodón, sombrero y factor solar (FPS) superior a 15.
La doctora Dawn Davis, del departamento de Dermatología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota, explicó cuáles son los mejores protectores para cuidar a los más chicos a la hora de una exposición prolongada, además de algunos tips prácticos a aplicar. “Los niños a partir de los 6 meses de edad pueden usar el mismo protector solar que los adultos, aunque los que están etiquetados para niños también son buenos. Lo único que se debe tener en cuenta es que el protector solar sea de amplio espectro y con factor de protección solar de por lo menos 15”, comentó. Y agregó: “Al buscar un protector solar, revisar que la etiqueta diga ‘amplio espectro’, porque eso significa que la protección es contra ambos tipos de rayos solares ultravioletas: los UVA y los UVB”. Los rayos UVA son la longitud de onda larga de la luz que penetra hasta las capas profundas de la piel, mientras que los rayos UVB son la longitud de onda corta de la luz que traspasa la superficie de la piel y ocasiona las quemaduras de sol.
El FPS es la medida de cuán bien obstruye los rayos UVB el protector solar. Los expertos coinciden en que un factor de protección solar de 15 es lo mínimo necesario para prevenir daños en la piel a consecuencia de los rayos UVB. Los protectores solares con FPS superior a 50 ofrecen solamente un poco más de protección contra los rayos UVB, comparados con los de FPS de 30 o 50.
No se debe exponer al sol a bebés de hasta seis meses, ya que no pueden usar protectores.
¿Sirve la ropa de protección UV?
La ropa con factor de protección ultravioleta (FPU) es una buena alternativa que ofrece protección solar constante y no necesita volver a aplicarse. Si la persona no desea preocuparse por volver a aplicar el protector solar, la ropa con FPU puede ser útil, especialmente en niños activos que no tienen ningún interés en quedarse quietos durante unos minutos hasta repetir la aplicación del protector solar. Muchas de esas prendas de vestir tienen factor de protección solar (FPS) 50, lo que supera cualquier camisa normal o sombrero de tejido espeso, que tienen un FPS de alrededor de 15. La ropa con FPU también está confeccionada para mojarse, lo que permite a los niños llevarla puesta en el agua. Por otro lado, los sombreros de ala ancha y las gafas de sol siempre son un buen aliado.
De todas maneras, no hay que confiarse tanto en protectores y ropa FPU y ser responsable a la hora de exponerse al sol: en las horas cercanas al mediodía, los rayos del sol son más fuertes.
Te puede interesar...









