Cómo preparar a nuestro perro ante la llegada de un bebé
–Sacaremos a nuestra mascota de una forma más desordenada, cambiando la hora y el lugar para que él no sepa bien el momento de la salida. De esta forma, le evitaremos estresarse pensando que es la hora y no ha salido.
–La comida será otro aspecto importante a tratar. En primer lugar, no se la daremos a la misma hora para que no sepa cuándo llegará, y en segundo lugar, la usaremos para jerarquizar a nuestro perro.
Tomaremos el recipiente de comida para que la vea nuestro perro, pero sólo lo dejaremos comer cuando nosotros hayamos finalizado. Este será el momento de ofrecérsela y dejar que coma.
–Cuando esté comiendo nosotros meteremos nuestra mano en el recipiente y él no debería hacer el más mínimo gruñido.
–Cuando nuestro bebé empiece andar, a este le llamará la atención el perro -y su comida-; si no estamos delante el día que se le dé por meter la mano para probar su alimento, será la mascota la que jerarquice a nuestro bebé.
Un primer contacto agradable
Lo deseable sería tolerar el primer contacto del bebé con el perro, ya que este lo buscará apenas pase el umbral de la puerta. Se lo mostraremos de forma que lo inspeccione correctamente, siempre con especial cuidado en tener control del perro en todo momento. Por supuesto dependerá de la raza que tengamos. Este primer contacto procuraremos que sea de lo más placentero para el perro, nunca con gritos ni retándolo. Y lo felicitaremos por su buena actitud de forma suave y le daremos alguna golosina.


