Construyendo puentes

La columna de Bernardo Stamateas. Licenciado en Psicología, sexólogo clínico y escritor (www.stamateas.com)

Cada uno de nosotros debe liderar su propia vida, ya que nuestros sueños y proyectos deben ser dirigidos por nosotros mismos.

Pero ¿qué es ser un buen líder?
Liderazgo significa influencia, conducción y construcción.
Esto quiere decir que un buen líder construye puentes, sabe relacionarse con los demás, busca los puntos en común con las personas que lo rodean y no se queda con las diferencias.
Un líder de excelencia ayuda a los demás a triunfar, porque cree que el triunfo del otro es también su victoria.

La grandeza de una persona no se mide cuando ella sola triunfa, sino cuando ayuda a otros a alcanzar sus sueños.

En cambio la persona egoísta tiene en su mente un paradigma que dice "hay personas que ganan y otras que pierden", entonces piensa: "No quiero estar dentro de los que pierden".

Por eso no ayuda al otro, porque piensa que si el otro triunfa él sufrirá la derrota.
¿Cómo podemos ayudar a los demás? Reconociéndolos es una de las formas. Una de las reglas más importantes que enseña John Maxwell, uno de los motivadores más importantes del momento, es la llamada "regla de los 30 segundos", que se refiere a decir algo alentador de la otra persona en los primeros 30 segundos de una conversación.

Insta a que seamos amables, ya que todos necesitamos una palabra de aliento, un cumplido, algo que refuerce nuestra confianza y nuestros sueños. Esto no nos cuesta nada y podremos elevar a las personas.

Dar mérito es otra de las maneras. Cuando tenemos una estima sana somos capaces de validar el trabajo de los demás, reconocer sus logros y avances.

Pero atento, porque cada vez que ayudes se te van a acercar dos tipos de personas: las que se benefician de tu vida y no aportan nada, y las que te traerán una conexión de oro que te acercará a tu propósito.

Tenemos que tener cuidado con quien nos relacionamos. Porque hay una ley, llamada ley de la asociación, que expresa que todos nos transformamos en un promedio de las personas que nos rodean, ya sea de forma positiva o negativa. Así, si decidimos juntarnos con personas sabias nos convertiremos en sabios, y si lo hacemos con personas necias nos convertiremos en necios.

Por eso, no permitas que nadie deposite sus frustraciones en vos; seamos sabios a la hora de
relacionarnos, recordemos que las personas que tienen grandes expectativas con respecto a su futuro son las que atraen las mejores relaciones interpersonales.

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