Ucrania denunció un nuevo ataque masivo con más de 70 misiles lanzados por Rusia, incluyendo dos que sobrevolaron Moldavia y Rumania. De todas formas, aquellas versiones fueron posteriormente rechazadas por este último país, que es miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Dos proyectiles lanzados “desde el mar Negro” atravesaron “el espacio aéreo rumano” antes de ingresar a la nación invadida, afirmó en un comunicado el comandante en jefe del ejército, Valery Zaluzhny.
En ese sentido, el presidente Volodimir Zelenski alertó que esos misiles lanzados por las tropas que responden a Moscú “son un desafío para el ente y la seguridad colectiva. Este es un terror que puede y debe detenerse”.
Sin embargo, el gobierno de Rumania rechazó esa información. “El sistema de vigilancia aérea detectó un proyectil lanzado desde un barco ruso situado en el mar Negro en dirección a Ucrania, pero en ningún momento entró en el espacio aéreo rumano”, indicó el Ministerio de Defensa en un comunicado oficial. Las versiones cruzadas, en este caso, dejan mal parado a Kiev.
De acuerdo a la cartera, los proyectiles se acercaron a “alrededor 35 kilómetros” de la frontera y Bucarest precisó que dos aviones caza MiG-21 del ejército fueron enviados al norte del país para “aclarar rápidamente la situación”.
Ucrania, asimismo, dijo que esos mismos misiles habían sobrevolado también Moldavia, lo que sí fue confirmado por las autoridades de esa nación del Viejo Continente. Ante el hecho, convocaron al embajador ruso para denunciar una “violación inaceptable” de su espacio aéreo.
Varios proyectiles ya cayeron en Moldavia desde que comenzó la guerra hace casi un año, pero nunca se informó oficialmente de una violación del espacio aéreo rumano por parte de misiles rusos. La primera ministra de Moldavia, Natalia Gavrilita, anunció su dimisión, que implica la renuncia automática de todo el gabinete, y si bien no especificó los motivos, se refirió a la “crisis continua” que existe en el país, golpeado principalmente en materia energético por el recorte de las importaciones en el marco de la guerra.
Horas después, la presidenta proeuropea, Maia Sandu, nombró como premier a Dorin Recean, que hasta ahora era asesor de seguridad y su nominación debería tramitarse sin mayores obstáculos en el Parlamento.
Volodimir Zelenski había calificado el hecho como un “desafío para la OTAN y para la seguridad colectiva” por la supuesta intromisión rusa en el territorio, antes de la desmentida.
El viceprimer ministro ruso encargado de Energía, Alexander Novak, anunció que Moscú recortará en marzo su producción de crudo a 500.000 barriles diarios, una medida que se adopta días después de que la Unión Europea (UE) impusiera un nuevo tope de precios a productos petroleros provenientes de Moscú. “Esta medida contribuirá a restablecer las relaciones de mercado”, dijo Novak en una comunicación con periodistas. “En adelante obraremos en función de la situación en el mercado”, agregó, según consignó la agencia de noticias Sputnik.
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