Cuando llegó el cine

En el pueblo había tanta expectativa con la primera función de cine, que en el bar Progreso los parroquianos se agolpaban en la puerta tratando de entrar. Corría el 31 de agosto de 1908, cuando Neuquén cumplía recién dos años de su fundación.

Esa primera proyección de una película se convertiría en un acontecimiento del que todos hablarían durante los próximos días. Es que muchos nunca habían visto nada igual. Solo quienes habían estado en Buenos Aires a fines del siglo pasado habían logrado admirar los encantos de esta nueva tecnología que permitía proyectar historias sobre una pared. Era realmente algo maravilloso.

Te puede interesar...

De aquella primera función se fueron produciendo otras similares, aunque con mejor calidad. El 22 de enero de 1911, tres años después de aquel acontecimiento, se realizó una gran proyección en el hotel Confluencia.

Las primeras proyecciones de cine en la ciudad de Neuquén se convirtieron en una nueva forma de diversión.

La película estaba acompañada con el servicio de bar y confitería y tuvo tanto éxito que las funciones se repitieron todas las noches.

Algunos meses después, el hotel Nacional decidió sumarse a la movida artística con dos proyecciones durante la tarde y noche del domingo para la alegría de todos los vecinos, que habían encontrado en esta novedosa tecnología una nueva forma de entretenimiento. Después de todo, en aquella polvorienta ciudad no había mucho más que hacer, salvo ir a los bares, a los bailes o al hotel Confluencia.

¿Cómo se enteraban los neuquinos cuándo habría una función? Los organizadores no lo pensaron mucho: cada vez que proyectaban alguna película, lo anunciaban con bombas de estruendo.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído