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La Mañana enmienda

Cuatro voces opinan sobre la enmienda a la Carta Orgánica de la ciudad

Diferentes actores de la política neuquina ofrecen sus argumentos para votar por el Sí o el No al referéndum, que se define el próximo 24 de octubre junto con las elecciones a concejales.

Este 24 de octubre se celebran las elecciones municipales en la ciudad de Neuquén y, en esta oportunidad, los habitantes de la capital no sólo tendrán que votar por una lista para renovar la mitad del Concejo Deliberante. Además, deberán optar por el sí o por el no a una posible reforma de la Carta Orgánica municipal.

Aunque desde el Municipio se informó que el objetivo de la enmienda es ampliar derechos, entre los que se cuenta la equidad de género, poco se conoce sobre todos los puntos de la reforma y los argumentos vigentes para elegir una de las dos opciones en el referéndum. Por eso, distintos actores de la política neuquina iniciaron campañas para divulgar los detalles de la posible reforma y ofrecer sus opiniones, tanto a favor como en contra de los nuevos cambios que se proponen desde el Ejecutivo local.

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LMNeuquén consultó a cuatro políticos de la ciudad, con participación previa en distintos ámbitos de gobierno y deliberativos, para conocer tanto la postura que rechaza una posible enmienda de la Carta Orgánica como aquellos que solicitan que la ciudadanía vote por el sí para incorporar nuevos cambios en la legislación municipal.

Juan Pablo Prezzoli

Menos campañas políticas para gestiones más ágiles

Opción por el SÍ.

Por Juan Pablo Prezzoli, ex concejal y ex ministro de Gobierno de la provincia.

La Carta Orgánica Municipal es la norma fundamental de la Ciudad, nuestra “Constitución” local, que ahora podemos modernizar y ampliar para incorporar más derechos. Estamos ante un hecho histórico en el que una gestión participativa promueve que la ciudadanía incida y decida a través de una consulta ciudadana. Destaco algunos aspectos salientes:

La enmienda significa ampliación de los derechos para las mujeres, estableciendo la composición paritaria del Concejo Deliberante (50% mujeres y 50% hombres), impulsando agendas públicas con perspectiva de género y asegurando la cadena de reemplazos para que nunca se vulneren o afecten conquistas femeninas. A su vez, jerarquiza los derechos de las personas con discapacidad al incorporar los preceptos de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, fijando las bases de las políticas públicas de real inclusión e igualdad.

Propone renovar las bancas del Concejo Deliberante en su totalidad cada cuatro años con el mismo sistema que todo el resto de los Concejos de la Provincia y la propia Legislatura. La actual renovación por mitades cada dos años que sólo existe en la Ciudad de Neuquén, nos ha llevado a estar virtualmente un año de campaña por cada dos de mandato. De mi paso por el Concejo puedo afirmar que se afecta el trabajo legislativo y produce un desgaste institucional que prácticamente paraliza el funcionamiento de las instituciones además de un importante compromiso económico. Estas trabas demoran la atención, respuesta y solución de las necesidades prioritarias ciudadanas. La dinámica actual exige gestiones ágiles y modernas.

La renovación total cada cuatro años garantizará más y mejor representatividad a las minorías, facilitando que accedan a una banca. Con el sistema actual, los partidos más chicos se ven fuertemente perjudicados respecto de los más grandes, resultando más difícil reunir los votos para alcanzar una concejalía que para una diputación provincial. Una representación más genuina de nuestra comunidad nos lleva a una convivencia democrática más armónica.

Se trata de valiosas y necesarias transformaciones que garantizan más incidencia ciudadana, derechos para colectivos postergados y modernizar y agilizar la gestión. En estos casi 30 años de vigencia de la Carta Orgánica, muchas personas y fuerzas políticas hablaron de la necesidad de modificarla, sin embargo, nadie había logrado construir los consensos alcanzados por el Intendente Mariano Gaido. Hoy podemos hacerlo, con el “SI” estamos avanzando.

Ricardo Villar

Las elecciones como inversión democrática y no como gasto

Opción por el NO

Por Ricardo Villar. Ex convencional municipal constituyente.

¿Usted votaría con responsabilidad, a favor o en contra, una propuesta que no conoce? ¿Usted votaría por sí o por no, una propuesta que contenga once puntos de los más variados, sin posibilidad de discernir sobre preferencias por unos y otros?

Estas son las opciones que la convocatoria a referéndum -o sea consulta popular- de respaldo o rechazo a una medida de gobierno que nos han realizado a los neuquinos.

El gobierno convocante está faltando al artículo 12 de la Carta Orgánica Municipal que lo obliga a dar una información “amplia y oportuna”. Hasta ahora no se ha hecho. Sólo se ha hablado de un concepto abstracto, como es la “modernización de la COM” o achicar “los gastos de la política”, como si eliminar elecciones fuera un gasto y no una inversión para fortalecer la participación ciudadana y mejorar el sistema democrático.

En su momento, rechacé las modificaciones mediante “enmienda”, porque cambiar la forma como se constituye y funciona un órgano de gobierno, como es el Concejo Deliberante, es una modificación de fondo o sea se debe hacer por reforma. Y luego, sumar otros diez temas reafirma más el concepto de reforma, para lo que se necesita una nueva Convención Municipal Constituyente.

Pero hoy estamos ante la coyuntura de votar; y opino que no se dan las condiciones para que la expresión vecinal se haga con la información suficiente, que es básico para un voto responsable. El gobierno municipal debería redireccionar parte de su abultada pauta publicitaria, para que en cada hogar neuquino haya un resumen de los temas en consideración. Por lo menos. Pero sin resolución queda -y no la tiene como está realizada la convocatoria- la imposibilidad de votar selectivamente cada punto, y no un “paquete cerrado”.

Por último, se corre el riesgo que la Justicia anule todo este proceso por inconstitucional. Por lo expuesto, invito a votar negativamente.

Marcelo Inaudi

Una decisión saludable para optimizar la gestión de gobierno

Opción por el SÍ.

Por Marcelo Inaudi. Consejero del Consejo de la Magistratura.

La Carta Orgánica Municipal prevé la posibilidad de ser enmendada, cumpliendo los requisitos que establece el art. 175: que sea una ordenanza sancionada por una amplia mayoría de 2/3 del Concejo; que no altere su espíritu, y debe ser convalidada por un referéndum popular ulterior. Tantas exigencias le otorgan a la ordenanza de enmienda un marco de legitimidad política como a ninguna otra norma.

Cuando hablamos del “espíritu” de la Carta Orgánica, al no existir definición alguna, debemos acudir a los preceptos básicos de esta norma que organiza institucional y democráticamente a la ciudad. Establece su competencia; define su forma de gobierno; las facultades y obligaciones de los distintos estamentos municipales; incorpora derechos y garantías; regula la organización y el funcionamiento de la administración; establece mecanismos de control; propicia la participación ciudadana; regula la administración de los bienes municipales y establece la responsabilidad de los funcionarios. Estas son las cuestiones que integran el “espíritu” de la norma. Ninguna de ellas es siquiera rozada por la enmienda sancionada. Por lo tanto, su legalidad surge clara.

Pero, además, la unificación de los mandatos de los Concejales, eje central de la enmienda, se levanta como una saludable decisión dirigida a optimizar la gestión de gobierno haciendo coincidir los mandatos de los poderes ejecutivo y legislativo, lo que brinda un marco de previsibilidad, necesario para quienes gobiernan y también para los ciudadanos. Las fuerzas minoritarias verán acrecentadas sus chances de obtener representación legislativa, lo que enriquecerá el debate y aportará otras miradas a la problemática de la ciudad. Y su validez, en definitiva, estará sujeta al pronunciamiento de los ciudadanos.

No se construye más democracia con permanentes campañas electorales. Se la consolida con gestiones de gobierno eficientes que prioricen el bienestar general. Bienvenida sea.

Rodolfo Laffitte

Eliminan la posibilidad de evaluar la gestión a la mitad del mandato

Opción por el NO.

Por Rodolfo Laffite. Ex secretario de Modernización de la provincia.

No nos oponemos a que se reforme la Carta Orgánica (CO), pero esta no es una “simple enmienda” sino una reforma que altera el espíritu de la CO. Y para reformar la CO el procedimiento fijado es mediante una Convención Constituyente.

Alterar los aspectos esenciales y organizacionales que establecieron los Convencionales Constituyentes no es una simple enmienda. Eliminar las elecciones de medio término que justamente fueron pensadas entre otras cosas para que el pueblo de Neuquén pudiera evaluar la gestión de gobierno a la mitad del mandato, es una reforma. Ello no fue caprichoso, se pensó de esta manera y así expresamente lo dijeron los convencionales constituyentes que defendieron esta postura, su eliminación necesariamente requiere de una nueva Convención Constituyente que así lo disponga.

Modifican la duración de mandato del Defensor del Pueblo, de los Jueces de Faltas y de los miembros de la Sindicatura Municipal, los convencionales establecieron un periodo diferente que el del Intendente para evitar, en lo posible, conflicto de intereses. A eso también apunta la renovación escalonada de los tres síndicos. Aquí también se alteran los criterios establecidos por los Constituyentes.

En materia de discapacidad eliminan una norma imperativa que establece obligaciones de hacer concretas para el Municipio. Los constituyentes establecieron obligaciones a cargo del Municipio y la enmienda la reemplaza por un texto en modo potencial de “deberes” –dejan de ser obligaciones-. Este cambio de objetivos de política institucional en materia de discapacidad también afecta el espíritu de la CO, ella impone una serie de obligaciones a cargo del Municipio que, con la modificación que se pretende, las transforma en meros deberes, en una expresión de deseos.

El Concejo Deliberante se ha atribuido facultades constituyentes que el art. 4 de la CO lo reserva al pueblo de Neuquén y como tal ha violado con la sanción de la Ordenanza 14205 esta norma, ya que la misma establece cuestiones –como las apuntadas precedentemente-, que están reservadas solamente para que sean debatidas por el pueblo de la ciudad de Neuquén en una Convención Constituyente. No en el Concejo Deliberante.

Con esta enmienda se violenta el principio republicano de la división de poderes. La forma adoptada de votación de la enmienda es arbitraria, no se puede votar en conjunto la modificación de 11 artículos -que no se relacionan entre sí-, debe hacerse en forma individual para cada artículo. Mezclar diferentes temas para ser resueltos con una única opción resulta contrario al principio de simpleza por el que pueden hacerse modificaciones.

La votación por SI o por NO a todo lo propuesto quita libertad al vecino de apoyar o rechazar alguna de esas modificaciones, resultando en los hechos un menoscabo de la libertad bajo el argumento que se aprueba o rechaza por votación popular, cuando se le presenta al elector un paquete cerrado sin posibilidades de aprobar o rechazar de a una las modificaciones. Como lo hicieron los Concejales al dictar la ordenanza que debatieron uno a uno los cambios, de los cuales uno fue rechazado, y pretenden que los ciudadanos votemos un paquete cerrado, cuando el poder constituyente reside en el pueblo y no en ellos

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