El clima en Neuquén

icon
28° Temp
30% Hum
La Mañana Opinión

Da culpa no estar allá

El partido despedida de Leandro Romagnoli genera fuertes emociones en el mundo cuervo.

Hoy es uno de esos pocos días en que la distancia duele. Casi como el de los cumpleaños de mis viejos, ya mayores (detesto escribir en primera persona pero vale la excepción), a los que generalmente no suelo asistir por los compromisos asumidos y los más de mil kilómetros. O aquellas situaciones extremas, como el velatorio de un querido tío de este año al que me resultó imposible viajar porque no daban los tiempos.

Hoy, más allá de que uno ya echó raíces en el Valle y agradece sus bondades naturales y la calidez de su gente, es uno de esos días en que da culpa no estar allá.

¿Dónde? En el Nuevo Gasómetro, en la cancha de San Lorenzo, en ese estadio en el que el máximo ídolo moderno consumó muchas de sus hazañas con la azulgrana y tendrá su merecido partido despedida. Allí, por ejemplo, en 2012 Leandro Romagnoli se puso el equipo al hombro en el dramático 3 a 2 a Newell’s, clave para la permanencia. En una pierna generó la apilada y el centro preciso para el agónico gol de Gigliotti. Hablando de apiladas, cómo olvidar la del 4-0 en la final de la Copa Sudamericana ante Atlético Nacional de Medellín en Colombia, arrancando de media cancha.

Figura del campeón récord del ingeniero Pellegrini en 2001 y pieza importante, aunque ya con más años y menos protagonismo en la histórica obtención de la Copa Libertadores 2014. Pero el Pipi es mucho más que frías estadísticas. Es sinónimo de San Lorenzo. Es un hincha que cumplió su sueño de lograrlo todo con la camiseta que ama. Es el crack que salió del club y volvió cuando más se lo necesitaba. ¡Gracias por todo, ídolo! Hoy, no tengo perdón.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas