El delantero todavía no definió dónde continuará su carrera, pero empiezan a conocerse algunas certezas.
La llegada de Paulo Dybala a Boca está cada vez más lejos. Además de los resultados deportivos, que dejaron al xeneize afuera de la Copa Libertadores y lo mandaron a jugar la Sudamericana, se suman otros factores que llevan al cordobés a ubicarse cada vez más lejos.
En algún momento, declaraciones de personas de su círculo cercano invitaron a pensar que sería compañero de su amigo Leandro Paredes, pero está cada vez más lejos de concretarse.
Los caminos de Paulo Dybala, Roma y hasta Boca parecen estar a miles de kilómetros de distancia. Después de varias semanas de reuniones fallidas, guiños públicos y mucha incertidumbre, el futuro de la Joya parece estar definido en la capital italiana.
Según Corriere dello Sport, todo está dado para la renovación de su contrato en la Loba. Así, sin más, se desvanece el sueño bostero de Juan Román Riquelme, Leandro Paredes y Rodolfo Arruabarrena, quien en los últimos días lo llamó para comentarle su proyecto deportivo y convencerlo de que pueda ser la cara nueva de su plantel.
El representante del delantero, Carlos Novel, tuvo varias charlas con recién nombrado director deportivo giallorossi, Tony D'Amico, y finalmente se llegó a un acuerdo para una reducción salarial del 65%: de ocho a tres millones de euros por temporada.
Dybala es querido en Roma, tanto por sus compañeros como por la gente.
Boca presentó a Lozano
El xeneize cerró de manera oficial a su primer refuerzo de cara a un exigente segundo semestre. El uruguayo Leandro Lozano pasó con éxito la revisión médica y firmó su contrato por tres temporadas, convirtiéndose formalmente en la nueva opción para el lateral derecho del equipo que conduce tácticamente Rodolfo Arruabarrena.
Tras intensas negociaciones entre las dirigencias, el Consejo de Fútbol de Boca destrabó la salida del defensor de 27 años comprando el 100% de su pase a Argentinos Juniors.
Si bien en un principio circularon versiones cruzadas sobre las cifras, la operación se concretó por un monto neto de 3.500.000 de dólares, transformándose en una de las apuestas fuertes del club en este receso.
El puesto de lateral derecho venía siendo una zona de constante rotación y dolores de cabeza para el búnker xeneize. Con la llegada de Lozano, el cuerpo técnico adquiere un futbolista que destaca por su regularidad, temperamento y un gran despliegue físico, virtudes que ya demostró con la camiseta del "Bicho" de La Paternal y en su etapa previa en Nacional de Montevideo.
El defensor charrúa no perdió el tiempo: tras estampar la firma en las oficinas de La Bombonera, se calzó la ropa de entrenamiento y se sumó de inmediato a las prácticas junto al resto del plantel.
Los objetivos en la mira
El apuro de la dirigencia por cerrar su incorporación tiene una explicación clara: el calendario apremia. El "Vasco" Arruabarrena quiere tenerlo a punto lo antes posible para incluirlo en la lista de buena fe de la Copa Sudamericana, donde Boca deberá cruzarse ante O'Higgins de Chile por la siempre compleja llave de los 16avos de final, además de los cruces por Copa Argentina y el torneo local.
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