Neuquén > Nora Serrano de Salvatori sumó ayer un reconocimiento más a su ardua y extensa tarea al frente de Asociación Neuquina de Lucha Contra el Cáncer (Luncec) al recibir la distinción de parte del intendente Horacio Quiroga como “Mujer destacada del año 2014”.
Aseguró que no se detiene a mirar lo que hizo porque para ella eso quedó atrás y hay que seguir adelante.
No concibe que la distinción sea a título personal, porque entiende que es una tarea diaria en la que están involucradas decenas de personas. “No quiero que ni siquiera gasten en flores, prefiero que ese dinero lo conviertan en placas radiográficas”, dijo antes del reconocimiento que se desarrolló en Museo Nacional de Bellas Artes.
“Soy como mi mamá, ella fundó el primer hogar de niños, la capilla de Copahue. Es que no puedo ver gente sufrir ni llorar”, sostuvo.
A principios de diciembre del año pasado fue declarada "Vecina ilustre" por el Concejo Deliberante, por su destacada labor en la prevención y lucha contra el cáncer.
“Luncec nació porque había una necesidad en Neuquén. Se ponía la bomba de cobalto y la gente que venía del interior neuquino como de otras provincias vecinas no tenían dónde quedarse. Estaban en las plazas o en las escaleras del hospital”, evocó.
En 1978 se hizo cargo de la Comisión Pro Ayuda al Servicio de Oncología Radiante del hospital Regional, logrando la instalación de la primera bomba de cobalto en la Patagonia. Se crea Lalcec filial Neuquén siendo su titular, cargo que desempeñó hasta 1999, año en que funda Luncec. Desde el 2009, Luncec recorre las localidades y parajes del interior de la provincia con el objetivo de realizar mamografías gratuitas. “El mejor premio es el de la salud, yo sigo en esto porque me salvé. Si a mí me fue así, por qué no ayudar a los demás”, se preguntó.


