Neuquén > Pasó la primera defensa del título argentino pesado y para Matías Vidondo, que vivió una noche inolvidable ante su gente y en su ciudad, empieza un nuevo desafío: aceptar retos. Y el primero que lo buscó, incluso horas antes de enfrentar al formoseño Alfredo Ruiz Díaz, al que derrotó en la trasnoche del sábado en La Caldera por nocaut en la segunda vuelta, fue el ex campeón mundial crucero Marcelo “el Gordo” Domínguez, quien el año pasado, a los 43 años, volvió a la actividad y ya realizó cinco exitosas peleas.
“Sí, claro que me gustaría enfrentar a Domínguez. Yo le peleo a cualquiera. No tengo problemas", dijo Vidondo tras la consagración en su tierra.
El Matador, quien realizó su segunda presentación en Neuquén (la primera fue en 2011 en el Ruca Che que ganó también por KO), se dio el gusto de defender por primera vez y en la ciudad en la que nació la corona que el año pasado le arrebató al cordobés Fabio “la Mole” Moli.
El campeón construyó su camino en Rosario, donde actualmente reside desde hace más de tres lustros cuando inició sus estudios universitarios.
“Si bien ahora tengo el título, que para el deportista es un reconocimiento, la realidad es que me siento campeón después de terminar cada pelea. Porque cuando uno sube al ring, el título queda abajo”, comentó.
“Marcelo Domínguez está muy desafiante últimamente, pero es parte del show que él conoce y muy bien. Fue campeón mundial, tiene experiencia y puede ser una gran pelea", aventuró.
"Yo no pido rivales -agregó- porque estoy seguro del boxeador que soy. El es un rival que me gusta. Yo necesito boxeadores así que me quieran ganar, no que me peguen en el piso como la Mole. En octubre noqueé al campeón uruguayo (Suárez Díaz) y en el tercero no quiso salir. No sé si asustó o si se lastimó. Eso a mí no me sirve”, afirmó.
“El título –agregó- está para que lo pelee cualquiera. Eso sí, él que lo desea va a tener que sacarme del ring con las patas para adelante porque subo a matar o morir. Pero no soy Moli, que elegía rivales y hacía una peleita por año. Yo peleo con quien sea, hasta volvería a pelear con la Mole. Si me pide la revancha se la doy hasta en la casa, siempre que haya seguridad para que no me rompa la cabeza a ladrillazos. Porque -recordó- lo que pasó en Remedios de Escalda fue muy triste. Estar noqueado porque me pegaron en el piso cuarenta minutos arriba de un ring y bajarme sin que me den mi cinturón arriba no fue grato. Por eso necesitaba este pelea que gracias la federación neuquina pude realizar aquí en Neuquén”, agradeció.
El Patón Basile es otro de los pesados en cartelera que podría sumarse a la lista de desafiantes del Matador, aunque el neuquino cree que "no se va a animar porque no tiene huevos", aseguró.
"Fijate que tiene como sesenta peleas y no peleó nunca por un título argentino. Ni con Moli ni con Domínguez, con nadie. El año pasado en un festival tuvimos un encontronazo. Dijo que yo estaba hablando de él, pero le contesté que sólo quiero pelear porque me sirve su vidriera. Si me interesa la pelea de Basile es sólo por eso. Porque va a ser televisada y también para derribar algunos mitos que se han creado en torno a su figura”, sentenció.
El próximo objetivo
Su otro gran sueño es el título sudamericano “que incluso se iba a realizar en Neuquén (ante el boliviano Saúl Farah), pero no se concretó por cuestiones políticas de federaciones y no fue autorizada. Espero que esa posibilidad se de este año”, se ilusionó el campeón.
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