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¿Dónde están Nube y Río? El desolador pedido y una recompensa en juego

La periquita y el loro se perdieron en el barrio Cumelén. Estaban entrenados y tenían un vínculo muy especial con su dueño, Isaías.

Isaías un vecino del barrio Cumelén vive horas de desesperación. El joven que desde pequeño aprendió a comunicarse y convivir con las aves, ofreciéndole un contexto de libertad, perdió hace unos días a dos integrantes de su familia. Se trata de Nube y Rio, una periquita australiana y una especie de loro barranquero con los cuales construyó un vínculo entrañable.

"Desde pequeño he tenido aves y nunca me ha gustado tenerlas encerradas. La libertad que yo les doy no se las da nadie", sentenció el hombre con voz nerviosa y llena de angustia, antes de comentar que ofrece 10 mil pesos de recompensa por los animalitos y relatar la mala racha que vive desde el pasado domingo 12 de junio.

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"A Nube la traje cuando tenía seis días de vida, era muy chiquitita. Ella se encariño muy rápido con la familia. Estaba entrenada. Salía todos los días a volar alrededor del patio pero no se despegaba mucho de la casa, a diferencia de las otras aves que van más lejos, como cinco calles alrededor de la casa", comentó a LMNeuquén para contextualizar, naturalizando sus extraordinarios paseos con sus amigos alados por la ciudad y otras geografías.

"Yo siempre las saco a todos lados. Hemos ido al río, las he llevado de viaje. Lo importante en el vuelo libre es generar un vínculo y que se puedas disfrutar tu y el animal. El cariño es el lazo que te une al animal, es lo que hace que no se vaya porque te quiere", enfatizó improvisando - en medio de la aflicción- una explicación sobre el excepcional vínculo que construyó con sus aves.

nube y rio 2.jpg

"El 8 de junio pasado la llevamos a la plaza (Pehuén Mapu) para que la vaya descubriendo pero claramente no tiene la misma capacidad de aprendizaje que las demás aves. Salió volando con las otras pero no supo orientarse", dijo haciendo alusión al espacio verde ubicado entre las calles Pringles, Carlos H. Rodríguez, Peñaloza y María Bustos de Soria.

"Las aves de vuelo libre no se van jamás, excepto que tengan un susto grande. Yo creo que Nube se asustó porque había muchas palomas que empezaron a dar vueltas. Fue un desastre. Yo la busqué por todos lados, llegué a la noche a mi casa... Fue tremendo", lamentó.

"La verdad es que desde que pasó eso he estado muy mal, al borde del colapso porque siguieron pasando un montón de cosas malas. Días después de eso se me perdió el celular y el sábado pasado se perdió Río, un lorito que es muy parecido a un barranquero", dijo con pesar.

Aves

"Aún no pude publicar su búsqueda. Rio es ave rescatada. Una familia lo tenía en una jaula diminuta. Tenía las alas y la cola cortadas. Tuvo una vida fea, con mal desarrollo. Llegó a mis manos por parte de mi padrastro. Yo lo acepté sin ser consciente de todo lo que tenía el animal que estaba en pésimas condiciones. La sufrí un montón y se transformó en mi compañero. Se crió con Nube. Salían todos los días juntos al patio. Entre ellos tenían una confianza diferente a la que tenían con los demás", recordó emocionado.

isaías - dueño de nube y rio desaparecidos

"Rio no volaba mucho porque había perdido el sentimiento de libertad. Sin embargo, estas últimas semanas había empezado un poco. El sábado salí a tomar el desayuno tranquilo con ellos al patio, salieron a volar y luego bajaron las cotorras, la Beba, las ninfas. Todos. Rio estaba a dos metros de mi. Empezó a bajar y salió disparado, asustado. Desesperado. No sé como no me subí al techo. Pasó un águila negra enorme, un ave rapaz y lo asustó. Yo cuando los solté me había fijado que no había ningún gato ni otro depredador. Pero apareció el águila, lo empezó a perseguir. Yo me puse a gritar, casi me agarra un colapso mental. Lo que faltaba era que le pasara algo a él. Salió disparando para el lado de la plaza, pero pudo volar más rápido. Se topó también con unas palomas", contó.

Con la certeza de que tanto Nube como Rio están con vida, Isaías confía que están en manos de una persona, por eso ofrece una recompensa de 10 mil pesos por los dos.

nube perica desaparecida.jpg

"Nube es muy inteligente y súper alegre. La llamás y responde a silbidos. También se da cuenta cuenta cuando hacés el chirrido de un beso como señal de que algo malo va a pasar. Ese es el sonido que hacen los pájaros malos", destacó sobre la "periquita" blanca, flaquita y de unos 10 centímetros de largo con toques de turquesa y azul.

En cuanto a Río, Isaías postuló: "Yo creo que alguien lo tiene porque es un loro humanizado, grande que busca refugio en la gente".

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