Dormir mucho para recuperar horas perdidas tiene su riesgo
Esta costumbre, según la investigación, tiene el mismo efecto en el cuerpo que cruzar una zona horaria. Es decir: altera el ritmo circadiano que regula las horas de sueño y de vigilia que se deben cumplir. Por esta razón, tener tiempos de sueño desprolijos genera que, sin razón aparente, se tenga somnolencia en horarios inusuales.
La doctora Patricia Wong de la Universidad de Pittsburgh, autora principal del estudio, señaló: "El jet lag social es una forma habitual de desalineación circadiana, cuando las personas tienen que dormir y despertar, fuera de sincronía biológica, y cambiar sus horarios de sueño en función a las obligaciones sociales".
El estudio analizó a 447 personas que fueron monitoreadas con un acelerómetro de muñeca durante una semana. Descubrió que este trastorno aumenta los niveles de triglicéridos y disminuye los del colesterol bueno. Además, en los casos de las personas con sueño irregular se registró una tendencia a aumentar de peso durante el estudio, y presentaron riesgos mayores aquellos que acostumbraban acostarse y despertar tarde, que aquellos que se duermen y levantan más temprano.
Riesgos a corto plazo
El estudio muestra una asociación entre el cambio de los patrones de sueño y la tendencia a ciertas enfermedades, pero no significa que dormir poco sea una causa directa. Si bien no son comprobables los efectos a largo plazo, sí es cierto que la privación de sueño y los cambios en la rutina de descanso pueden traer varias complicaciones en la salud a corto plazo, por ejemplo, el impacto del jet lag social y la necesidad de descansar sobre la ansiedad.
El profesor emérito en Psicología Jim Horne, del Centro de Investigación del Sueño de la Universidad de Loughborough, indicó que la clave es dejar de lado la preocupación todo el tiempo posible. También explicó que en caso de acumular una deuda de cinco horas de sueño durante una semana, una hora y media de sueño extra alcanza para compensarla.
Los estudios sobre el sueño y los riesgos para las enfermedades cardíacas y diabetes hacen un aporte a la investigación sobre cómo la falta de sueño puede causar estrés y viceversa. El estrés es la causa principal de los cambios en el sueño y la presión arterial, por eso se suele decir que el sueño es la prueba de fuego para testear la salud: revela problemas cardíacos, nutricionales, psicológicos y hasta emocionales, por eso dormir adecuadamente es importante más allá de sus efectos a largo plazo.
Calculá tu tiempo de sueño óptimo
La mayoría de las personas necesita entre 6 y 8 horas de sueño cada noche, pero la duración exacta difiere para cada una. Una forma de determinarla es mantener un registro de sueño. Documentá las horas que dormís, por un par de semanas, y establecé un promedio. Después, calculá de forma retrospectiva para determinar la hora a la que necesitás irte a dormir para conseguir esa cantidad promedio de sueño y despertarte a la hora deseada.
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