Neuquén.- Desde que lo clausuraron por contaminación, en el balneario Albino Cotro no cambió nada. Y si cambió algo, fue para peor. Lejos ya de los calores del verano y de la tentación de los bañistas de meterse más allá de las recomendaciones, este brazo del Limay luce hoy completamente abandonado, con sus orillas retiradas por la poca cantidad de agua que trae el río y con una gran cantidad de basura dispersada por todos lados.
El balneario es un pantano, sembrado de botellas y bolsas de plástico, en medio de una colonia de algas nauseabundas que –de milagro– contienen un pequeño ecosistema, más relacionado con una ciénaga que con el espejo de agua cristalina que alguna vez fue.
Otra historia
Este devaluado espacio de recreación luce completamente distinto al que vivieron durante décadas miles de neuquinos. En sus mejores épocas, llegó a ser un espacio de agua imponente debido a que el río Limay traía su caudal completo por la ausencia de las cinco represas que se construyeron luego de la década del 70 y que terminaron limitando aquella increíble correntada.
Era, sin dudas, el balneario más popular de la ciudad; o, mejor dicho, el más familiar ya que los jóvenes tenían predilección por el Río Grande, más allá de los peligros que encerraba ese sector costero ubicado al final de la Avenida Olascoaga.
Sin embargo, debido a la intensa sequía y a la necesidad de las represas de guardar agua, el caudal que pasa por la cara sur de la Isla 132 es apenas un hilo de agua que apenas si tiene movimiento y queda estancada.
Se espera que con las primeras lluvias del otoño, el panorama mejore y el brazo del Limay pueda recuperar aunque sea una parte del caudal que le permite limpiarse cada vez que alguien arroja basura.
“Vamos a investigar por qué hay basura en el balneario. Es probable que provenga del arroyo Durán si es que dejaron las compuertas abiertas y no lo limpiaron. Desgraciadamente el río trae muy poca agua”. Francisco Baggio. Concejal de UNE-NP
Informes
El jueves, el Concejo Deliberante de Neuquén aprobó un proyecto de comunicación mediante el cual se le solicita a la AIC informes completos de estudios denominados bacteriológicos en balnearios durante los períodos comprendidos entre 2010 a 2016. De la misma manera, avalaron la solicitud para que sean designados los representantes del Ejecutivo Municipal para conformar la comisión para el cuidado del medio ambiente, Ordenanza Nº 12768, presentado por el MPN.
Ahora habrá que esperar los informes que envíe el órgano interprovincial para comparar los niveles de contaminación que hubo durante esos últimos seis años.
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