Chipá casero: la receta fácil para hacer en casa
Hacer chipá en casa es más simple de lo que parece. Un clásico de Paraguay, Bolivia y el litoral argentino que se prepara en minutos y se disfruta recién salido del horno.
El Chipá es un pancito hecho a base de fécula de mandioca, una tradición muy arraigada en el noroeste argentino desde hace décadas. Como pasa con casi todo en Latinoamérica, cada región tiene su propia vuelta de rosca: se calcula que existen más de 70 variedades de chipá.
Prepararlo en casa cambia por completo la experiencia frente al producto comprado. El proceso es rápido, pero rallar el queso uno mismo marca la diferencia en el sabor final.
El litoral argentino tiene una relación muy fuerte con esta preparación, que nació durante la época colonial. La receta que sigue está inspirada en el libro "Viaje al sabor", de la chef Patricia Courtois.
Un poco de historia y curiosidades
Raíces guaraníes: el chipá tiene su origen en la cocina guaraní, que ya usaba harina de maíz y mandioca antes de la conquista para preparar una especie de pan. Fueron los jesuitas quienes, en el siglo XVII, sumaron queso y huevo, dando forma a la receta que conocemos hoy.
De dónde viene el nombre: "chipá" es una palabra guaraní que designa panes y alimentos hechos con harina de mandioca. Es especialmente popular en Paraguay, Corrientes y Misiones.
Su textura particular: al elaborarse con almidón de mandioca, el chipá tiene una textura esponjosa y elástica muy característica. Al no llevar gluten, es una opción apta para celíacos.
Variantes: hay versiones que usan grasa de cerdo, distintos tipos de queso y formas diferentes. En Paraguay existe el chipá guazú, una versión grande y más esponjosa que se sirve como acompañamiento.
Cuándo se come: es habitual en el desayuno y la merienda, aunque también funciona como snack para llevar. Tiene un peso cultural fuerte en las zonas con herencia guaraní.
Ingredientes chipá
- 500 g de fécula de mandioca
- 200 g de queso criollo
- 200 g de queso tipo sardo
- Sal
- 100 g de manteca pomada
- 2 huevos
- 100 cc de leche
Preparación
Mezclar la fécula con sal y los quesos rallados. Sumar la manteca pomada, los huevos batidos y la leche fría, e integrar hasta formar una masa.
Armar bolitas del tamaño de una nuez o una pelota de golf. Colocarlas sobre una placa enmantecada y cocinar en horno medio-fuerte durante 10 minutos. Servir calentitos.
La masa también se puede envolver en film y guardar en la heladera para usar al día siguiente: solo hay que sacarla 20 minutos antes de hornear para que tome temperatura ambiente.
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