El cura español que jugó al tenis con Jaime de Nevares
[email protected]
San Martín de los Andes
Diciembre de 1965 y de 1970 son dos fechas que quedaron marcadas en la vida de Fernando Barrufet. En 1965, luego de participar en Roma de la Cuarta Sesión del Concilio Vaticano II, el obispo Jaime de Nevares, antes de volver a Neuquén, decidió pasar unos días en Valencia, España. Se hospedó en el Colegio Santo Domingo Savio donde por aquel entonces el cura salesiano Barrufet trabajaba como profesor. Pero también se daba tiempo para intentar jugar al tenis con otros colegas en vacaciones de Navidad. Mientras la pelota le ponía ritmo a la fría tarde, las voces de aquellos improvisados tenistas llamaron la atención de don Jaime, quien se asomó por la ventana de su pieza, ubicada en un segundo piso, y se propuso sumarse al juego.
Durante el obligado reposo del obispo patagónico, ambos entablaron numerosas conversaciones, entre ellas la posibilidad de que Barrufet se integrara a la diócesis neuquina.
La vocación religiosa de este hombre, nacido en Valencia hace 73 años en una familia de clase media, apareció desde pequeño. "Tenía 7 años y asistía a un colegio de salesianos. En esa época llegaron a Valencia una gran cantidad de sacerdotes de distintas partes. Me deslumbraron las predicaciones y procesiones, y así fue que me dije que quería ser sacerdote misionero", explica. A los 14 años ingresa al seminario en Gerona, a 400 kilómetros de su ciudad natal.
Barrufet vuelve a aquella época en que la posibilidad de misionar en la Argentina y más precisamente en Neuquén no lo dejaba tranquilo porque deseaba ser misionero y trabajar con los mapuches en algún paraje de la cordillera. Hacia 1970, Barrufet se traslada a Córdoba para estudiar el cuarto año de Teología como preparación inmediata al sacerdocio. Decide escribirle a De Nevares para solicitarle formalmente el ingreso a la diócesis neuquina. "¡Aleluya! Eres neuquino por la gracia de Dios", le respondió De Nevares por carta el 12 de mayo de 1970. "Aún guardo su carta", acota Barrufet, quien ya era diácono y arribó finalmente a Neuquén el 12 de diciembre de 1970.
Pero De Nevares tenía otros planes para el joven cura español: lo confirmó como secretario en el Obispado. "Mi sueño desde niño era ser misionero. Y me iba a quedar en el obispado a recibir a las personas que querían entrevistarse con el obispo, escribir notas, ir al correo, atender el teléfono", explica.
Durante los cinco años y medio que se desempeñó como secretario en el obispado, Barrufet fue destinado a la parroquia del barrio Villa María dejando una impronta social muy marcada que se reflejó, entre otras cosas, en la creación de un jardín de infantes, preescolar y primer grado que llegó a tener más de 270 alumnos. "En el salón detrás del templo abrimos un jardín de infantes, luego pasamos a un preescolar y por presión de los padres del barrio hicimos una escuela primaria que luego por distintas causas no pudimos continuar", comenta. Además, se hizo cargo de la parroquia de los barrios Belgrano, Parque Industrial, Rincón de Emilio y Alta Barda, donde estuvo más de treinta años. "Una prima me dice: 'Si en el cielo dan el ciento por uno, preparate que te van a dar un montón de ladrillos', porque a mí me tocó hacer y levantar parroquias en los barrios", señala sin ocultar la risa.
HUELLAS
El Papa tiene su libro de don Jaime
Hace unos meses el padre Fernando Barrufet recibió en su casilla de correo electrónico una fotografía del papa Francisco en el Vaticano con un ejemplar de su libro El ilustre vecino sobre Jaime de Nevares. Afirma que lo llenó de emoción que el Papa tuviera su libro porque encuentra muchas similitudes entre Francisco y don Jaime: "Por ejemplo, la sencillez, su forma de ser y de actuar, el compromiso frente a la defensa de la vida, de la paz y el reclamo de que haya justicia".
"Muchas de las cosas que hace Francisco ya las hacía en su época De Nevares", apunta.
Te puede interesar...
Leé más
El emocionante testimonio de la pareja del tucumano desaparecido en Neuquén tras el hallazgo
Rolando Figueroa recibió al gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, en Neuquén
Vuelta a clases 2026: variedad, cuotas sin interés y valores que alivian el bolsillo
-
TAGS
- Vivir para contarlo
Noticias relacionadas









