Del famoso dicho “el deporte es salud” al legendario lema “mens sana in corpore sano” (mente santa en un cuerpo sano), siempre hubo relación directa entre las disciplinas físicas y el bienestar. Pero esta vez más que nunca, no solo por lo recomendable que resulta realizar ejercicios en medio del parate, lo cual corresponde a un profesional indicarlo, sino por el enorme brazo solidario que está tendiendo el mundo deportivo a partir de la buena y saludable lectura generalizada que efectúa de la dramática situación que atraviesa el planeta.
Desde atletas que con gran hidalguía entendieron que lo mejor era posponer los Juegos Olímpicos, siendo que a muchos de ellos quizá ya no se les presente una nueva oportunidad en la máxima cita, pasando por jugadores que aceptan rebajas en sus salarios (y no es como dijo Tevez, varios viven al día), hasta dos hechos de generosidad recientes dignos de destacar: la colecta local que encabeza Atlético Neuquén y la predisposición de los clubes de Primera División para ofrecer sus instalaciones para convertirlas en sanatorios y hospitales.
En la región, las entidades ya habían esbozado un gesto similar, un primer atisbo de reacción ante el drama que recién comenzaba y aun cuando muchas instituciones zonales no disponen de albergue en sus predios.
No importa: la casa (léase sede o cancha) puede ser chica, pero aquí también el corazón es grande. Como el del Pitu Castro, el DT de Don Bosco que maneja una ambulancia, o el del Pela Parroni, goleador de la zona que barre la calle y se expone por todos, entre otras historias que fuimos narrando. Es momento de parar la pelota y pensar en el otro. Este partido se gana entre todos.


